La serie que redefinió el drama juvenil en la última década atraviesa su momento más oscuro. Detrás del éxito de HBO se esconde un historial de muertes prematuras, denuncias de maltrato laboral y una ruptura total entre sus protagonistas que amenaza el futuro de la producción.
Una ficción alcanza el estatus de mito no solo por la calidad de su narrativa, sino cuando las polémicas y tragedias de sus protagonistas trascienden la pantalla. Euphoria, la creación de Sam Levinson que se convirtió en el estandarte de la Generación Z, parece haber quedado atrapada en su propia oscuridad. Lo que comenzó como un relato onírico y audaz sobre la adolescencia, hoy es señalado por una supuesta “maldición” que combina lutos reales y conflictos internos inabarcables.
Entre 2023 y 2026, el elenco sufrió una serie de golpes devastadores. La primera gran pérdida fue la de Angus Cloud, el joven actor que interpretaba a Fezco, quien falleció a los 25 años en julio de 2023 debido a una sobredosis letal. Apenas meses después, el equipo perdió a Kevin Turen, productor clave del proyecto, quien sufrió un infarto fulminante mientras conducía su vehículo.
La cadena de infortunios se completó recientemente con el fallecimiento de Eric Dane. El actor, recordado por su papel de Cal Jacobs, había sido diagnosticado con ELA en 2025 y murió el pasado 19 de febrero. Aunque Dane logró grabar algunas escenas para la nueva temporada, su ausencia deja un vacío narrativo y emocional difícil de llenar para el resto del reparto.
Un set bajo sospecha
Más allá de las tragedias personales, el clima de trabajo en el set de Euphoria ha sido calificado reiteradamente como “tóxico”. Los focos apuntan a su creador, Sam Levinson. Según fuentes cercanas a la producción citadas por medios internacionales como The Hollywood Reporter, Levinson ha sido una fuente constante de estrés para el equipo.
Los retrasos en los guiones atribuidos a su dedicación a otros proyectos fallidos como The Idol generaron fricciones directas con la protagonista, Zendaya. Se dice que la actriz reprochó abiertamente la falta de avances, lo que fracturó una relación que antes era de extrema confianza. La tensión es tal que, en recientes eventos promocionales, la actriz evitó cualquier interacción cercana con el director.
La ruptura de las estrellas
Quizás el conflicto más mediático es la enemistad irreversible entre Zendaya y Sydney Sweeney. Lo que en las primeras temporadas era una relación cordial, hoy es un vínculo roto. Durante las giras de prensa, los responsables de comunicación han tenido que diseñar estrategias para que ambas actrices no se crucen frente a las cámaras.
Existen diversas teorías sobre el origen de esta disputa. Algunas versiones sugieren diferencias políticas irreconciliables, mientras que rumores del set indican que el conflicto escaló tras supuestos coqueteos de Sweeney con Tom Holland, pareja de Zendaya. Sea cual sea el motivo, el distanciamiento es evidente: en la reciente avant premiere de la nueva temporada, evitaron saludarse y ni siquiera compartieron la tradicional foto grupal.
El futuro de un mito
A pesar de este escenario caótico, Euphoria sigue siendo un fenómeno de audiencias. Sin embargo, la nueva temporada llega envuelta en críticas por su viraje hacia una trama policial excesivamente oscura y escenas que algunos sectores consideran gratuitas o polémicas.
La serie de HBO parece estar viviendo su propio drama en la vida real. Entre el luto por los compañeros perdidos y un ambiente laboral fracturado, el desafío de Levinson será demostrar si el arte puede sobrevivir a la toxicidad de su propia creación o si la «maldición» terminará por consumir a uno de los grandes mitos televisivos de nuestra era.







