La Cámara de Apelaciones de Paz Letrada de San Juan atraviesa un escenario particular en su estructura operativa. Actualmente, el tribunal se encuentra trabajando con dos vacantes permanentes, lo que ha reducido su composición titular a un solo juez de los tres que legalmente deben integrar el cuerpo.
Funcionamiento bajo subrogancia
Para poder cumplir con la normativa que exige un tribunal colegiado (la firma de al menos dos o tres jueces según el caso), el sistema judicial ha implementado un esquema de subrogancias. Esto implica que jueces de otras salas de la Cámara Civil (Sala I, II o III) deben integrarse temporalmente para analizar expedientes y dictar sentencias en la Cámara de Paz.
Desafíos operativos
Si bien el servicio de justicia se mantiene activo, esta modalidad conlleva retos logísticos diarios:
- Coordinación de agendas: Los jueces subrogantes deben atender las causas de sus propios tribunales de origen además de las que ingresan por la Cámara de Paz.
- Celeridad procesal: La rotación de magistrados para completar el tribunal requiere una coordinación administrativa más intensa para evitar demoras en el dictado de fallos.
- Gestión administrativa: El personal de secretaría cumple un rol clave en la circulación de expedientes entre los distintos despachos para asegurar que la «cadena de firmas» no se interrumpa.
A la espera de designaciones
Esta situación se mantendrá hasta que se sustancien los concursos correspondientes en el Consejo de la Magistratura y la Cámara de Diputados de la provincia designe a los nuevos magistrados titulares. Por el momento, la Cámara continúa resolviendo las causas civiles y comerciales bajo su competencia mediante este esquema de apoyo entre salas.







