A un año del fallecimiento de Jorge Bergoglio, la provincia de San Juan se sumó a las conmemoraciones mundiales con una serie de actos que resaltaron el legado social y espiritual del primer Papa argentino. El clima de recogimiento se sintió con fuerza en la Capital sanjuanina, donde fieles y autoridades se congregaron para honrar su memoria y reflexionar sobre su impacto en la Iglesia moderna.
Misa solemne y memoria en la Catedral
El epicentro de los homenajes fue la Iglesia Catedral, donde el Arzobispado de San Juan de Cuyo celebró una misa especial en memoria de Francisco. Durante la homilía, se destacó su «incansable labor por los más olvidados» y su capacidad para «acercar la Iglesia a las periferias», un mensaje que resonó con particular fuerza en las comunidades parroquiales de los departamentos más alejados.
La huella del «Papa de la Paz» en San Juan El tributo no solo fue litúrgico, sino que abarcó diversas expresiones de la sociedad civil:
- Gestos simbólicos: Se inauguró un espacio de oración y reflexión en la Plaza de la Inmaculada, decorado con frases de sus encíclicas más emblemáticas, como Laudato si’ y Fratelli tutti.
- Acción social: Numerosos comedores parroquiales y organizaciones solidarias realizaron jornadas de servicio bajo el lema «Francisco en la calle», siguiendo la premisa de austeridad y cercanía que marcó su pontificado.
Un hito para la identidad argentina
La partida de Francisco en 2025 dejó una huella profunda en la identidad nacional, y a un año de aquel suceso, San Juan ratifica su compromiso con los valores de fraternidad que el pontífice promovió. Para los sanjuaninos, la figura de Francisco sigue siendo un puente entre la fe y la justicia social, consolidándose como uno de los líderes más influyentes de la historia contemporánea del país y del mundo.







