Tras una investigación interna, la cúpula judicial de San Juan decidió sancionar y remover de su cargo a un fiscal que se desempeñaba en el sistema de Flagrancia. La medida responde a una serie de faltas en la tramitación de causas que fueron calificadas como «irregularidades graves», derivando en su traslado a una unidad fiscal de menor jerarquía.
Irregularidades en el corazón del sistema de Flagrancia
El Ministerio Público Fiscal de San Juan, bajo la dirección de la Fiscalía General, oficializó la sanción administrativa contra uno de los fiscales que integraba el fuero de Flagrancia, el sistema judicial encargado de resolver delitos cometidos «con las manos en la masa». La decisión se tomó luego de que una auditoría interna detectara anomalías en el manejo de expedientes y demoras injustificadas en la toma de decisiones procesales.
Si bien no se detallaron públicamente los casos específicos para resguardar la validez de los procesos en curso, trascendió que las faltas están vinculadas al incumplimiento de plazos perentorios y errores en la aplicación de protocolos de actuación obligatorios. El sistema de Flagrancia, que se caracteriza por su celeridad, exige un nivel de eficiencia que, según el informe de control, el funcionario sancionado no habría mantenido.
La sanción: multa y traslado a una unidad periférica
La resolución administrativa no solo contempla un apercibimiento formal, sino que también incluye una sanción económica (multa) y, fundamentalmente, el traslado inmediato del fiscal fuera del fuero de Flagrancia. El funcionario será reubicado en una Unidad Fiscal de Investigación (UFI) considerada de menor exposición o con competencias menos sensibles, como medida de «castigo» y para evitar que su desempeño siga afectando la dinámica del sistema expedito.
Desde la Corte de Justicia y la Fiscalía General señalaron que este tipo de medidas buscan enviar un mensaje claro de transparencia y exigencia profesional hacia adentro de la institución. «El sistema judicial debe garantizar respuestas rápidas y correctas; cualquier desviación en el desempeño de los fiscales será investigada y sancionada», afirmaron fuentes tribunalicias.
Impacto en la estructura del Ministerio Público
La remoción del fiscal obliga a una reestructuración interna en Flagrancia para cubrir la vacante y garantizar que las guardias y audiencias no se vean resentidas. Este episodio se suma a otros procesos de control interno que se vienen profundizando en la provincia con el objetivo de optimizar el nuevo sistema acusatorio y consolidar la confianza de la ciudadanía en el servicio de justicia.
Por el momento, el funcionario sancionado deberá cumplir sus nuevas funciones en el destino asignado mientras se evalúa si existen méritos para una instancia superior de juzgamiento administrativo o si la sanción aplicada se considera suficiente para subsanar las irregularidades detectadas.







