El «Verdinegro» no tiene tiempo para lamentos. Tras el reciente traspié que le costó puntos vitales en la lucha por la cima de la Zona A, el plantel de Concepción regresó a los entrenamientos en el Hilario Sánchez con un objetivo unánime: dar vuelta la página rápidamente y focalizar todas sus energías en el próximo choque ante Quilmes.
Ajustar piezas y recuperar la identidad
El cuerpo técnico liderado por el «Purruco» Antuña sabe que el margen de error se ha reducido. Durante las prácticas de esta semana, el foco estará puesto en:
- Solidez defensiva: Corregir las desatenciones que costaron caro en el último encuentro y que interrumpieron la racha positiva que traía el equipo.
- Efectividad en el área: Trabajar la definición para capitalizar las situaciones de gol, una de las deudas pendientes en los tramos críticos de los partidos fuera de casa.
- El factor mental: Recuperar la confianza del grupo tras haber cedido el protagonismo en la tabla, entendiendo que el torneo de la Primera Nacional es una carrera de resistencia.
Un duelo con sabor a «clásico» de la categoría
Visitar al «Cervecero» en el Estadio Centenario representa uno de los desafíos más complejos del calendario. San Martín necesita sumar de a tres para no perderle pisada a los líderes y para reafirmar que sus aspiraciones de ascenso siguen intactas. Para este compromiso, se espera que el equipo recupere a algunos jugadores que venían arrastrando molestias físicas, lo que le daría al entrenador mayor margen de maniobra para el armado del once inicial.
El mensaje del plantel es claro: «Hay que recuperar todo lo que se perdió». Con esa mentalidad, San Martín se prepara para una batalla táctica en Buenos Aires donde pondrá en juego mucho más que tres puntos: pondrá a prueba su carácter de candidato.







