La ampliación de la red de monitoreo busca optimizar la prevención del delito en puntos estratégicos del Gran San Juan y zonas periféricas. Con esta actualización, el centro de control provincial potencia su capacidad operativa y de respuesta inmediata.
Ampliación del anillo de seguridad
En un paso significativo para la infraestructura de seguridad pública, el Gobierno de San Juan anunció la puesta en funcionamiento de 57 nuevos dispositivos de videovigilancia de última generación. Con esta incorporación, la red provincial alcanza un total de 660 cámaras operativas, distribuidas estratégicamente para cubrir arterias principales, accesos vehiculares y zonas de alta circulación peatonal.
Esta iniciativa forma parte de un plan integral de modernización tecnológica que permite al Centro de Monitoreo realizar un seguimiento en tiempo real de lo que sucede en el territorio. Los nuevos equipos cuentan con tecnología de alta definición, lo que facilita la identificación de patentes y rostros, aportando herramientas fundamentales para las investigaciones judiciales posteriores.
Ubicación estratégica y coordinación policial
La selección de los puntos de instalación no ha sido azarosa; responde a un mapa del delito actualizado que identifica las áreas con mayor índice de conflictividad. Los departamentos que conforman el Gran San Juan han sido los principales receptores de esta expansión, aunque también se ha reforzado la vigilancia en ingresos interdepartamentales y nodos logísticos clave.
La operatividad de estas cámaras está estrictamente ligada al despliegue de las patrullas en calle. Ante la detección de cualquier irregularidad o situación de emergencia a través de las pantallas, el comando central coordina el envío de los móviles más cercanos, logrando reducir los tiempos de respuesta de las fuerzas de seguridad ante el llamado de alerta o la observación directa.
Impacto en la prevención del delito
Desde la cartera de seguridad provincial destacaron que la presencia de estas 660 cámaras cumple, además, un rol disuasorio fundamental. La conciencia sobre la vigilancia permanente ha demostrado ser un factor reductor en ciertas modalidades delictivas, como el robo de vehículos o disturbios en la vía pública.
Para los próximos meses, se prevé continuar con el cronograma de instalaciones, con el objetivo de integrar paulatinamente sistemas de inteligencia artificial para la detección automática de incidentes. Con esta inversión, la provincia busca consolidar un sistema de protección ciudadana que se apoye en la tecnología para garantizar mayor tranquilidad a los sanjuaninos.







