Las autoridades provinciales y empresas del sector energético lanzaron una advertencia ante la aparición de unidades de gas licuado de petróleo (GLP) manipuladas. El uso de envases que no cumplen con las normas de seguridad representa un peligro inminente de explosiones o fugas en los hogares.
El «modus operandi» del fraude
La maniobra detectada consiste en la adquisición de envases legales para su posterior rellenado en plantas clandestinas que no cuentan con habilitación ni controles de presión. En muchos casos, los estafadores alteran el peso de la garrafa o utilizan sellos y precintos apócrifos para simular que el producto proviene de una distribuidora oficial.
Este proceso artesanal e ilegal omite la revisión técnica obligatoria de las válvulas y la integridad del metal, lo que aumenta drásticamente la probabilidad de siniestros.
Cómo identificar una garrafa segura
Para garantizar la seguridad de tu familia, es fundamental verificar los siguientes puntos antes de ingresar una garrafa a tu domicilio:
- El Precinto de Seguridad: Debe ser un capuchón de plástico termocontraíble que cubra la válvula. Las garrafas legales llevan impreso el nombre o logo de la empresa fraccionadora en el precinto. Si el plástico está roto, es genérico o se sale con facilidad, desconfía.
- Identificación del Envase: La marca grabada en el relieve del metal de la garrafa debe coincidir con la marca que figura en el precinto y en el camión repartidor.
- Estado del Cilindro: No aceptes envases con abolladuras profundas, corrosión excesiva (óxido que desprende material) o que hayan sido repintados de forma precaria para ocultar daños.
- La Válvula: Debe estar limpia y sin rastros de grasa o sustancias extrañas. Al retirar el precinto, el olor a gas no debe ser perceptible si la llave está cerrada.
Riesgos para la salud y la seguridad
El uso de gas adulterado o mal cargado conlleva peligros severos:
- Fugas masivas: Las válvulas reutilizadas sin mantenimiento suelen fallar, liberando gas que puede acumularse en espacios cerrados.
- Explosiones por sobrepresión: Al no pesarse con balanzas calibradas, las garrafas pueden ser sobrecargadas, lo que provoca que el envase colapse ante el aumento de la temperatura ambiente.
- Mala combustión: El gas de procedencia dudosa puede contener impurezas que dañan los artefactos (calefones, cocinas) y liberan monóxido de carbono, un gas letal e imperceptible.
Recomendaciones finales
Las autoridades recomiendan comprar únicamente en puntos de venta habilitados o a través de los camiones oficiales de las distribuidoras. Se recuerda que la diferencia de precio en el mercado informal no compensa el riesgo de un accidente fatal.
Ante cualquier sospecha o detección de un punto de venta clandestino, se solicita realizar la denuncia correspondiente a Defensa al Consumidor o a la Dirección de Bomberos de la Policía de San Juan.







