La medida fue comunicada de manera oficial a las instituciones deportivas de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. La resolución tiene carácter preventivo y rige de forma inmediata para todas las categorías.
Lo que comenzó como una fiesta en las tribunas del Monumental durante el último Superclásico terminó por sentar un precedente que cambiará el color de las canchas porteñas. El Ministerio de Seguridad de la Ciudad de Buenos Aires decidió prohibir formalmente la utilización de papelitos cortados como elemento de festejo en todos los sectores de los estadios.
La decisión se precipitó tras el incidente ocurrido en la tribuna Sívori Alta, donde un foco de incendio generado entre las butacas obligó a la intervención de los bomberos y puso en riesgo la integridad física de los asistentes. Según el comunicado oficial enviado a las instituciones, la medida es de «aplicación inmediata» y los clubes deberán arbitrar los medios para garantizar su cumplimiento.
“No se otorgarán autorizaciones, en lo sucesivo, para acciones de festejo que contemplen la utilización de los mencionados elementos”, reza el documento al que tuvo acceso la prensa.
La resolución no distingue entre sectores ni importancia de los partidos. Los puntos clave de la normativa son:
- Ámbito Geográfico: Aplica a todos los estadios ubicados dentro de los límites de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.
- Sectores: Rige para tribunas populares, plateas y cualquier otro sector destinado al público.
- Vigencia: La prohibición es de carácter preventivo y rige desde el momento de su notificación.
Para muchos hinchas, los «papelitos» representan una marca registrada del folklore del fútbol argentino, especialmente desde el Mundial de 1978. Sin embargo, desde los organismos de seguridad argumentan que la acumulación de papel en zonas de alta densidad, combinada con el uso (también prohibido pero frecuente) de pirotecnia, representa un peligro crítico de incendio.
A partir de la próxima fecha, los clubes porteños enfrentarán el desafío de controlar el ingreso de estos materiales para evitar sanciones, en lo que parece ser el fin definitivo de una de las postales más icónicas del domingo futbolero.







