La escalada de amenazas que sacude al sistema educativo sanjuanino sumó un capítulo crítico en el departamento de Jáchal. Tras la difusión de mensajes intimidatorios que advertían sobre posibles ataques armados, la Justicia tomó una medida sin precedentes: la intervención directa de dos establecimientos escolares. A partir de hoy, rige un protocolo de seguridad extrema que incluye la prohibición de mochilas convencionales, obligando a los estudiantes a portar sus pertenencias en bolsas o mochilas transparentes.
Intervención judicial y requisa de dispositivos
La medida fue dispuesta por la Segunda Circunscripción Judicial, a cargo del fiscal Sohar Aballay, tras detectar mensajes que circulaban en grupos de WhatsApp y redes sociales donde se mencionaban fechas y horarios para una presunta «masacre». En un operativo conjunto con la Comisaría 21°, se procedió a la identificación de los presuntos autores, que serían menores de edad alumnos de las instituciones intervenidas.
Como parte del proceso, la Justicia ordenó el secuestro de teléfonos celulares y computadoras para realizar las pericias correspondientes. El objetivo es determinar si las amenazas tienen un trasfondo real o si forman parte de la ola de retos virales que ya afectó a escuelas de la Capital sanjuanina en los últimos días.
Mochilas transparentes: la nueva norma de seguridad
En un hecho inédito para la educación jachallera, las autoridades escolares, bajo estricta recomendación judicial y ministerial, implementaron el uso obligatorio de mochilas o bolsas transparentes. Esta medida busca facilitar el control visual rápido por parte de los directivos y el personal policial apostado en los ingresos, evitando la necesidad de requisas manuales exhaustivas que podrían retrasar el ingreso a las aulas.
La normativa generó diversas reacciones entre los padres. Si bien muchos apoyan la rigurosidad ante el temor por la integridad de sus hijos, otros manifiestan su preocupación por el estigma y la alteración de la rutina escolar. «Es triste tener que mandar a los chicos así, pero preferimos esto a que pase una tragedia», comentaron familiares en la puerta de uno de los colegios.
Asistencia bajo custodia policial
A pesar de la intervención y los nuevos controles, el ausentismo en Jáchal sigue siendo un factor preocupante. En las primeras horas de este jueves, el movimiento de alumnos fue notablemente inferior al habitual. Para intentar normalizar la situación, el Ministerio de Seguridad reforzó la presencia de efectivos en los perímetros escolares, mientras que los equipos de gabinete psicopedagógico del Ministerio de Educación trabajan dentro de los establecimientos para contener a los estudiantes y docentes afectados por el estrés de la situación.
La Justicia advirtió que, aunque se trate de menores, las consecuencias legales para los padres pueden ser severas, incluyendo multas económicas y responsabilidades civiles por los costos del operativo de seguridad y el daño causado a la paz pública.







