El Xeneize goleó a Defensa y Justicia en Florencio Varela, aseguró su lugar en los playoffs del Torneo Apertura y consolidó una racha positiva que lo mete entre los ciclos más destacados del siglo XXI.
El presente de Boca Juniors bajo la conducción técnica de Claudio Úbeda es, sencillamente, impecable. Con la contundente victoria por 4-0 ante Defensa y Justicia, el equipo no solo selló su clasificación a la siguiente fase del torneo local una fecha antes del cierre, sino que además extendió su invicto a 14 partidos oficiales. Esta marca, que ostenta ocho victorias y seis empates, es la mejor que ha registrado el club desde el año 2022.
La última vez que el conjunto de la Boca mordió el polvo fue el pasado 8 de febrero, cuando cayó 2-1 frente a Vélez en Liniers. Desde aquel tropezón, el «EuroBoca» —como ya lo apodan algunos hinchas en redes sociales— inició una escalada que incluye hitos de peso, como el triunfo en el Superclásico frente a River en el Monumental y un paso firme en la fase de grupos de la Copa Libertadores. En este proceso, la solidez defensiva fue clave: el equipo anotó 22 goles y apenas recibió 5 en contra.
A la caza de la historia: ¿Qué tan lejos está de los números del «Virrey»?
Con estos 14 encuentros sin conocer la derrota, Úbeda ya logró superar las mejores rachas de entrenadores recientes como Jorge Almirón (12 partidos) y Diego Martínez (11). Actualmente, el ciclo se ubica en el séptimo puesto de las rachas más largas del club en lo que va del siglo.
Sin embargo, el horizonte histórico todavía queda a una distancia considerable. Para alcanzar el olimpo de Carlos Bianchi, Úbeda deberá trabajar duro: el récord histórico del «Virrey» se clavó en los 40 partidos invictos entre 1998 y 1999 (superando la marca local que ostentaba el Racing de José Pizzuti). Incluso antes de llegar a esa cifra, el equipo actual tiene como objetivo intermedio los 36 partidos sin caídas que logró Julio César Falcioni entre 2011 y 2012.
Por lo pronto, el vestuario xeneize desborda confianza. Tras la goleada en Varela, el DT destacó la «armonía grupal» y la competencia interna antes de encarar el próximo desafío internacional frente a Cruzeiro en Brasil. Con el pasaje a los playoffs en el bolsillo y un funcionamiento que convence, el Boca de Úbeda se permite soñar en grande.







