Con un fútbol práctico y efectivo, el equipo de Claudio Úbeda se impuso en Florencio Varela y se mantiene en lo más alto de la tabla. El Xeneize ya piensa en los playoffs mientras consolida un funcionamiento que ilusiona a su gente.
Boca Juniors ratificó su excelente presente en el Torneo Apertura de la AFA tras derrotar con autoridad a Defensa y Justicia. El conjunto de la Ribera, que llegó a Varela con la premisa de cuidar el liderato, cumplió con creces el objetivo y demostró por qué es el rival a vencer en esta etapa del campeonato. Con una actuación sólida en todas sus líneas, el equipo supo golpear en los momentos justos para llevarse tres puntos de oro.
Desde el arranque, el planteo de Úbeda fue ambicioso. El Xeneize se adueñó de la mitad de la cancha y, a partir de la circulación rápida del balón, encontró los espacios para lastimar a una defensa del «Halcón» que se vio desbordada por la presión alta. La victoria no solo le permite a Boca sumar de a tres, sino que además estira su racha positiva, alcanzando registros estadísticos que el club no lograba desde hace varias temporadas.
Solidez defensiva y contundencia en ataque: las claves del «EuroBoca»
Uno de los puntos más altos del equipo fue, nuevamente, la seguridad en el fondo. Boca ha logrado construir una estructura defensiva que le permite jugar con tranquilidad, sabiendo que sus delanteros están en un nivel de gracia absoluto. La contundencia mostrada en el área rival fue determinante para cerrar un partido que, en los papeles, se presentaba como un desafío de riesgo.
Con la mira puesta en los playoffs y el sueño continental
Con este resultado, Boca ya se aseguró un lugar de privilegio en la fase final del torneo doméstico. Sin embargo, en el mundo xeneize no hay tiempo para el descanso: el cuerpo técnico ya diagrama lo que será el cruce internacional frente a Cruzeiro por la Copa Libertadores. La rotación de jugadores y la gestión de cargas físicas serán fundamentales para que el equipo llegue en óptimas condiciones a la etapa de definiciones.
Por ahora, los hinchas disfrutan de un equipo que juega, gana y convence. El ciclo de Úbeda sigue sumando adeptos y resultados, posicionando a Boca como el gran candidato a quedarse con el título local antes de meterse de lleno en la obsesión por la gloria eterna.







