El director del Servicio Penitenciario Provincial, Carlos Suárez, confirmó que se encuentra en marcha un proyecto para la instalación de inhibidores y bloqueadores de señal de telefonía celular dentro de los establecimientos carcelarios de la provincia. La iniciativa surge tras los recientes avances en materia de seguridad aplicados en el complejo federal de Ezeiza, Buenos Aires.
Análisis y evaluación técnica
Según explicó Suárez, el proyecto atraviesa actualmente una etapa de análisis y evaluación de factibilidad. Este proceso incluye la colaboración directa con la Secretaría de Seguridad, dado que la implementación requiere de una inversión económica importante y un soporte técnico especializado.
«Buscamos alternativas para mejorar aún más el sistema de seguridad a través de estos aparatos técnicos que bloquean la telefonía celular dentro del establecimiento», señaló el funcionario.
El desafío de la ubicación urbana
Uno de los puntos críticos que se están estudiando es el mapeo de la señal. A diferencia del complejo de Ezeiza, que cuenta con amplias zonas rurales en sus perímetros, el Servicio Penitenciario local se encuentra inmerso en un área densamente urbanizada.
El objetivo primordial del equipo técnico y la empresa proveedora será garantizar que el bloqueo de señal sea quirúrgico y no afecte a los barrios colindantes. «Lo que hay que hacer es el mapeo y la evaluación con la empresa para que no afecte a las zonas aledañas, ya que el servicio está ubicado en un lugar totalmente urbanizado y cada vez más rodeado de casas», detalló Suárez.
Referencia nacional
La propuesta toma como referencia la reciente aplicación de este sistema en Buenos Aires, donde se anunció un nuevo esquema de inhibidores con un tiempo de implementación de entre 48 y 72 horas. San Juan busca adaptarse a estas nuevas tecnologías para fortalecer el control y la seguridad interna de sus unidades penales.







