La dirigencia del Azul de Villa Krause tomó la drástica decisión de blindar las prácticas del plantel profesional para proteger a jugadores y cuerpo técnico. El detonante fue una serie de episodios delictivos y amenazas que alteraron la paz del club en las últimas horas.
El Club Atlético Unión atraviesa horas de máxima tensión, pero esta vez los motivos no son futbolísticos. Debido a reiterados hechos de inseguridad y episodios de violencia que sufrieron integrantes del plantel, la Comisión Directiva resolvió suspender el acceso de personas externas a los entrenamientos. La medida busca garantizar la integridad física de los trabajadores de la institución ante un escenario que se volvió insostenible.
Robos y momentos de zozobra
Según trascendió desde el seno del club de Rawson, los jugadores fueron víctimas de robos en las inmediaciones del estadio y el predio de entrenamiento. Además de las pérdidas materiales, se reportaron situaciones de hostigamiento y violencia que afectaron directamente la concentración y el ánimo del grupo que conduce el cuerpo técnico.
La gravedad de los hechos obligó a los dirigentes a replantear la logística diaria. Lo que antes era un espacio de cercanía con el socio y el hincha, hoy se convierte en una zona restringida bajo estrictas medidas de control para evitar nuevas intrusiones o ataques.
Nuevas pautas de seguridad
Entrenamientos a puertas cerradas
A partir de esta disposición, ninguna persona ajena a la estructura oficial del fútbol profesional podrá ingresar a las prácticas. El club informó que esta política se mantendrá por tiempo indeterminado, hasta que se logren establecer condiciones de seguridad mínimas que permitan trabajar con normalidad.
Pedido de intervención policial
La dirigencia ya habría iniciado gestiones ante las autoridades policiales de la zona para solicitar una mayor presencia de efectivos durante los horarios de actividad del club. El objetivo es disuadir nuevos hechos delictivos en los alrededores de la institución y llevar tranquilidad tanto a los futbolistas como a los empleados de Unión, quienes se encuentran en estado de alerta por la recurrencia de estos ataques.







