Tensión en la cumbre: Villarruel y Milei, una relación que parece no tener retorno
La interna en el Gobierno nacional sumó un nuevo capítulo de alto voltaje. Tras las críticas de la Casa Rosada, la Vicepresidenta respondió con dureza, mientras Patricia Bullrich gana protagonismo en el manejo del Senado.
Lo que comenzó como una diferencia de matices se ha transformado en una grieta abierta en el corazón del poder libertario. Victoria Villarruel, que hasta hace poco mantenía un silencio cauteloso frente a los dardos que llegaban desde el entorno de Javier Milei, decidió finalmente romper el cristal. En las últimas horas, la titular del Senado pasó a la ofensiva, confirmando que la relación con el Presidente atraviesa su peor momento.
De Jamoncito al aislamiento Lejos quedó aquel comentario risueño sobre el «pobre jamoncito» en referencia a Milei quedando entre ella y su hermana Karina. Hoy, la realidad muestra a una Vicepresidenta que parece haber quedado atrapada en un sándwich político: por un lado, el rechazo sistemático de la Casa Rosada y, por el otro, el avance arrollador de Patricia Bullrich, quien ha desembarcado en la Cámara Alta con una eficiencia que le está arrebatando a Villarruel el poco margen de maniobra que le quedaba.
Errores y jugadas arriesgadas El análisis político reciente sugiere que Villarruel ha ido perdiendo poder por errores propios y jugadas que no cayeron nada bien en el círculo íntimo del Presidente. Desde cambios polémicos en las secretarías clave del Senado hasta gestos de acercamiento con figuras del peronismo tradicional como sus encuentros con los gobernadores Gildo Insfrán y Ricardo Quintela, cada paso de la Vicepresidenta ha sido leído en Balcarce 50 como una señal de autonomía excesiva o, peor aún, como una construcción política pensando ya en 2027.
Incluso dentro del Senado, el clima es tenso. Se le critica haber priorizado una agenda personal (como la colocación del busto de Isabel Perón o viajes al interior) mientras la gestión legislativa quedaba en manos de otros.
El factor Bullrich En este escenario, la figura de Patricia Bullrich emerge como la nueva pieza fuerte. Con un estilo mucho más ejecutivo y alineado directamente con las órdenes de los hermanos Milei, la Ministra de Seguridad ha logrado dinamizar el bloque oficialista y asegurar leyes que antes parecían estancadas. Esta eficiencia de Bullrich no hace más que resaltar, por contraste, el aislamiento de Villarruel.
¿Qué pasará de ahora en más? Las internas entre presidentes y vices no son algo nuevo en nuestra historia, pero en este caso, la ruptura parece ser profunda. Villarruel mantiene una imagen positiva considerable en las encuestas, un capital que cuida con recelo, pero su poder real dentro del esquema de gobierno se desvanece día a día.
Mientras tanto, desde la Casa Rosada el mensaje es claro: el proyecto es de los hermanos Milei, y quien no se alinee totalmente, corre el riesgo de quedar en el camino. Para los sanjuaninos, y para todo el país, resta ver cómo afectará esta pelea de poder a la estabilidad de las leyes que el Gobierno aún necesita aprobar en el Congreso.







