La apertura de sobres concluyó sin definiciones tras detectarse graves contradicciones técnicas en la documentación. Las dos ofertas presentadas fueron descartadas por fallas administrativas ajenas a las empresas.
El esperado proceso de reactivación del Hotel Gran Provincial sufrió un duro revés este miércoles durante el acto de apertura de sobres, el cual debió ser suspendido tras confirmarse la inviabilidad de las propuestas presentadas debido a inconsistencias estructurales en el pliego de condiciones.
A pesar de que los dos oferentes en competencia habían cumplido con la totalidad de los requisitos formales y técnicos, el procedimiento administrativo quedó bloqueado por una serie de contradicciones insalvables entre el pliego general y el pliego particular que rigen la licitación.
Fuentes vinculadas al procedimiento confirmaron que el inconveniente no radicó en la solvencia o capacidad técnica de las firmas interesadas, sino en errores de redacción y falta de coherencia en la documentación elaborada por la administración. Estos «vicios de forma» impedían una interpretación jurídica clara, forzando el rechazo de ambas ofertas para evitar futuras impugnaciones legales.
La noticia causó sorpresa en el sector, dado que el proceso licitatorio llevaba más de 18 meses de preparación. Durante este año y medio, los equipos técnicos de las empresas privadas trabajaron exhaustivamente para ajustar sus proyectos a las normativas vigentes, solo para encontrarse con un marco legal interno contradictorio al momento de la definición.
Desde el entorno administrativo indicaron que el futuro del Hotel Gran Provincial entra ahora en una fase de revisión profunda. El objetivo inmediato será rectificar los errores detectados en los pliegos para realizar un relanzamiento del llamado a licitación en el menor tiempo posible.
Cabe destacar que esta obra es considerada estratégica para el desarrollo local, no solo por su valor histórico, sino por su potencial impacto en la generación de empleo y el fortalecimiento de la infraestructura turística. Por el momento, el edificio continuará a la espera de una resolución administrativa que destrabe su puesta en valor.







