El Ciclón lo ganaba con un golazo de Alexis Cuello, pero el «Peixe» reaccionó con una genialidad de Gabigol tras un taco de Rollheiser. Los de Álvarez fueron superiores en gran parte del trámite y mantienen el invicto internacional.
El punto no le cayó para nada mal, pero no fue el resultado deseado. San Lorenzo jugó una parada brava ante el rival más duro del Grupo D y contra el jugador sensación de la Copa Sudamericana, aunque el 1-1 final le dejó un gusto agridulce. El equipo de Boedo dio otra vez muestras de ser un conjunto sólido bajo la conducción de Gustavo Álvarez, manteniendo el invicto desde la llegada del entrenador (3 victorias y 5 empates) y bancándose la presión frente al Santos de Neymar.
Concentrados y mentalizados, los jugadores del Ciclón salieron a la cancha siendo conscientes de que debían abstraerse de los flashes que giraban alrededor de «Ney». Supieron que tenían que descolgar el póster del ídolo brasileño, ese que tantas veces eligieron en la Play o vieron brillar en aquel Barcelona histórico junto a Messi y Suárez. El conjunto azulgrana le «faltó el respeto» deportivo al 10 y consiguió ponerlo contra las cuerdas durante casi todo el primer tiempo.
El dominio de Álvarez: El planteo del DT fue agresivo: presión alta para explotar la fragilidad defensiva del conjunto brasileño. Con la dinámica de Manu Insaurralde y Facundo Gulli en la mitad de la cancha, sumada a la potencia de Rodrigo Auzmendi y Alexis Cuello, San Lorenzo coqueteó varias veces con el gol. La paridad se rompió finalmente con un bombazo desde afuera del área de Cuello que desató la euforia. Incluso la diferencia pudo ser mayor si entraba la pirueta de Auzmendi o el cabezazo de Romaña.

Sin embargo, al Peixe le alcanzó con un par de genialidades para mantenerse en partido. Santos, que venía de un inicio flojo tras perder con Deportivo Cuenca y empatar con el modesto Recoleta, encontró el empate gracias a su jerarquía individual. Neymar alternó entre la intermitencia y destellos de crack, como el pase filtrado que inició la jugada del 1-1, definida por Gabigol tras un taco precioso de Benjamín Rollheiser.

En el complemento, la intensidad del Ciclón disminuyó y el Santos encontró más espacios para manejar la pelota. A pesar de los intentos de ambos bandos, la claridad en las áreas desapareció y el empate terminó siendo el resultado definitivo. Ahora, San Lorenzo deberá revalidar este punto la próxima semana en una dura visita a la altura de Cuenca, con la certeza de que el equipo sigue consolidando una identidad competitiva que entusiasma a su gente.







