Con un final para el infarto, el Millonario venció 1-0 a Bragantino gracias a un cabezazo de Martínez Quarta en el descuento. Santiago Beltrán fue la gran figura al atajar un penal clave cuando el partido estaba cerrado.
River volvió a demostrar que tiene ese «plus» necesario para las noches de Copa Sudamericana. En un partido que se presentó durísimo en suelo brasileño, el equipo de Eduardo Coudet sacó pecho, aguantó los momentos críticos y golpeó en el suspiro final para quedarse con tres puntos de oro que lo dejan como único líder de su zona tras cumplirse la tercera fecha.
El muro de Beltrán
La historia pudo ser muy distinta. En el arranque del complemento, una falta de Lucas Martínez Quarta le dio la chance a Bragantino de ponerse en ventaja desde los doce pasos. Sin embargo, apareció la figura de la noche: Santiago Beltrán. El arquero adivinó la intención de Sasha, voló hacia su izquierda y contuvo el remate, manteniendo el arco en cero y dándole un envión anímico fundamental a sus compañeros.
Redención en la última bola
Cuando parecía que el empate estaba sellado y con el local ya diezmado por la expulsión de Alix Vinicius llegó la justicia para el defensor millonario. En una de las últimas pelotas del partido, Martínez Quarta ganó de arriba tras un centro preciso y mandó el balón al fondo de la red. Cabezazo, desahogo y punta asegurada.

Con este resultado, el equipo del «Chacho» evita complicaciones en la tabla y se acomoda en lo más alto, mirando a todos desde arriba y reafirmando su candidatura en el certamen continental.







