Gustavo Fernández, aseguró que la medida responde a un reclamo histórico de los productores primarios. «Su continuidad ahora dependerá del interés del sector privado», afirmó.
En un giro clave para la industria madre de la provincia, el Gobierno de San Juan, a través del ministro de Producción, Trabajo e Innovación, Gustavo Fernández, manifestó su apoyo explícito a la decisión del Ejecutivo Nacional de eliminar la obligatoriedad de las contribuciones que financian a la Corporación Vitivinícola Argentina (COVIAR).
La medida, que marca un antes y un después en la institucionalidad del sector, busca transformar el aporte en una acción voluntaria, permitiendo que sean las propias empresas y productores quienes decidan si desean sostener el funcionamiento de la entidad.
Un reclamo histórico del sector primario
Fernández explicó que la postura de la provincia no es un ataque directo a la labor de COVIAR, sino un reconocimiento a un pedido que los viñateros sostienen desde hace años.
«Acompañamos el pedido de los viñateros que demandaban la voluntariedad. Muchos productores entendían que el aporte compulsivo, realizado a través del INV, afectaba directamente sus ingresos», señaló el ministro en declaraciones a la prensa local.
Para el funcionario, el impacto de esta desregulación no debería traducirse en consecuencias negativas para la industria. Al contrario, lo ve como una oportunidad para que el sector privado recupere la autonomía sobre sus recursos financieros.
El futuro de COVIAR: En manos privadas
Respecto a qué pasará con la corporación de aquí en adelante, el titular de la cartera productiva fue tajante: la pelota está en la cancha de los privados.
- Legitimidad por aporte: «Si los actores del sector quieren a COVIAR, van a aportar. Si no hay voluntad, significa que el mismo sector no estaría acompañando su existencia», sentenció.
- Posturas divididas: El ministro recordó que mientras la Cámara de Bodegueros y las Cámaras de Viñateros históricamente cuestionaron la obligatoriedad, otros sectores como los de mosto y trasladistas mantenían una posición de apoyo.







