El mensaje fue hallado en un banco del Aula Zoom y advertía sobre un ataque para este martes 5 de mayo. El joven confesó el hecho y permanece vinculado a una causa judicial por amenazas.
Lo que debía ser una jornada educativa normal en el Colegio San Juan Bautista institución que funciona en el edificio de la Escuela Superior Sarmiento se transformó en un escenario de despliegue policial y judicial. El hallazgo de una inscripción en el mobiliario escolar alertando sobre un supuesto tiroteo derivó en la detención de un estudiante mayor de edad.
El hallazgo y el operativo
A primera hora de la mañana, mientras el cuerpo de preceptores realizaba sus tareas de control habituales, detectaron un mensaje intimidatorio escrito en un banco del Aula Zoom. La frase, escrita de forma manuscrita, rezaba: “Mañana tiroteo 05/05 no se lo pierdan”.
Ante la gravedad de la advertencia, las autoridades escolares activaron los protocolos correspondientes. Personal de la División Policía Ciclista arribó al establecimiento bajo las directivas del operativo «Trueno Halcón». Según informó la directora de la institución, el único grupo que se encontraba en el sector al momento del hallazgo era un curso citado temprano para un taller específico.
Confesión y medidas judiciales
La resolución del caso fue inmediata. Durante las entrevistas realizadas por los uniformados a grupos reducidos de alumnos, un joven de 19 años terminó admitiendo la autoría del mensaje, señalando además la participación de un compañero de 16 años.
La justicia intervino rápidamente bajo las siguientes directivas:
- Para el mayor de 19 años: El fiscal de la UFI Genérica, Ignacio Achem, dispuso que quede vinculado a un legajo judicial caratulado como «Amenazas».
- Para el menor de 16 años: El juez Carlos Ponce, del Juzgado Penal de Niñez y Adolescencia, ordenó su traslado al Centro de Admisión y Derivación (CAD).
A pesar de que las primeras hipótesis sugieren que se trató de una «broma» de mal gusto, las autoridades destacaron que este tipo de conductas revisten una gravedad penal que no puede ser ignorada, especialmente por el clima de zozobra que generan en la comunidad educativa.








