En la previa de la Expo San Juan Minera 2026, el Gobernador mantuvo encuentros clave con representantes de Canadá y Australia. El foco estuvo puesto en la sostenibilidad, la educación y el potencial de las inversiones extranjeras en la provincia.
Visita protocolar y agenda estratégica
El gobernador Marcelo Orrego encabezó este martes una recepción oficial para los embajadores Sara Louise Roberts (Australia) y Stewart Wheeler (Canadá). Los diplomáticos arribaron a San Juan con un objetivo central: participar de la nueva edición de la Expo Internacional San Juan Minera, el evento que posiciona a la provincia como el epicentro de la industria en la región.
Del encuentro, realizado en un clima de cordialidad, también participaron la ministra de Gobierno, Laura Palma, y la directora de Relaciones Internacionales, Laura Sarmiento, reforzando el carácter institucional del vínculo entre San Juan y estos países líderes en minería a nivel mundial.
Educación y sostenibilidad como pilares
Tras la reunión, los representantes diplomáticos destacaron que su agenda en la provincia no se limita únicamente a la feria, sino que incluye un fuerte componente académico y social. El embajador canadiense, Stewart Wheeler, subrayó la importancia de las reuniones mantenidas con la Cámara Minera y representantes de las Universidades locales.
«Dialogamos sobre proyectos comunes y la importancia de las capacitaciones continuas para garantizar un desarrollo sostenible», afirmó Wheeler, poniendo énfasis en que la minería del futuro requiere profesionales altamente calificados y un compromiso ambiental sólido.
Australia pone la lupa en el potencial local
Por su parte, la embajadora Roberts —quien se encuentra en su segunda visita a tierra sanjuanina— resaltó la capacidad operativa y el potencial que observa en el sector minero local. Al igual que su par canadiense, coincidió en que la formación de capital humano es el eje que permitirá transformar la riqueza mineral en progreso real para la comunidad.
La presencia de estas potencias en San Juan reafirma el interés global por el cobre y el oro locales, en un contexto donde la seguridad jurídica y el diálogo institucional se vuelven determinantes para atraer nuevas inversiones a la cordillera.







