El «Xeneize» cayó 1-0 ante Barcelona en un partido accidentado. Bajo una lluvia torrencial, sufrió la expulsión de Ascacíbar y la lesión de Leandro Brey. El histórico Javier García volvió al arco tras dos años de inactividad.
En una noche donde el fútbol quedó relegado por el clima y las urgencias médicas, Boca Juniors sufrió un duro revés en sus aspiraciones continentales. Por la cuarta fecha del Grupo D de la Copa Libertadores 2026, el equipo dirigido por Claudio Úbeda perdió 1-0 frente a Barcelona de Ecuador, un resultado que lo deja caminando por la cornisa de la clasificación.
Un escenario hostil y accidentado
El Estadio Monumental Banco Pichincha presentó un aspecto impropio para una competencia de élite. Una tormenta tropical transformó el césped en un terreno anegado, lleno de charcos que frenaban el traslado de la pelota y forzaban el choque físico. En ese contexto, Boca perdió los estribos y, lo que es peor, a sus hombres clave.
Apenas pasados los 20 minutos, el panorama se ensombreció para la visita. Leandro Brey, el joven guardián del arco xeneize, debió retirarse entre lágrimas tras un fuerte impacto en las costillas. La emergencia obligó al ingreso de Javier García, quien a sus 39 años y tras 786 días sin ver acción oficial, tuvo que calzarse los guantes en el momento más crítico.
La tensión escaló antes del descanso cuando el árbitro Carlos Betancur, asistido por el VAR, expulsó a Santiago Ascacíbar por una acción desmedida sobre Milton Céliz. El «Ruso» dejó a su equipo con diez en un momento donde era mas necesario jugar al futbol que pegar.
Pese a que el trámite se emparejó numéricamente en el complemento con la expulsión de Céliz en el local, Boca careció de la lucidez necesaria para lastimar. Miguel Merentiel y el «Changuito» Zeballos tuvieron sus chances, pero el campo de juego y la falta de puntería jugaron en contra.
A los 27 minutos del segundo tiempo, llegó el golpe letal. En un contraataque rápido por la banda derecha, Jhonny Quiñónez asistió al argentino Héctor «Tito» Villalba, quien con un remate ajustado al palo venció a García y sentenció el 1-0.
El panorama: Sin margen de error
La derrota deja a Boca con 6 unidades, compartiendo la cima con Universidad Católica y Cruzeiro, pero con la desventaja de que sus rivales directos deben enfrentarse entre sí este miércoles. Una victoria de los brasileños o un empate dejaría al equipo de Úbeda en la tercera posición, fuera de la zona de octavos de final.
El futuro inmediato es alarmante:
En el arco: Con Marchesín fuera por el resto de la temporada (ligamentos) y Brey lesionado, la responsabilidad recae totalmente en un Javier García falto de ritmo.
La agenda: Antes de jugar las «finales» ante Cruzeiro y Universidad de Chile en La Bombonera, Boca deberá enfocarse en el plano local, donde este sábado enfrentará a Huracán por los octavos de final del Torneo Apertura.
Boca regresa de Ecuador con más dudas que certezas y la obligación de convertir su estadio en una fortaleza si no quiere despedirse prematuramente del sueño de la Séptima.







