En una noche cargada de dramatismo, el equipo de Eduardo Coudet se impuso por 2-1 en Venezuela. Tras la expulsión del arquero Beltrán y sin cambios disponibles, Matías Viña terminó bajo los tres palos. Maximiliano Salas, en tiempo de descuento, sentenció un triunfo que deja al «Millonario» a las puertas de los octavos de final de la Copa Sudamericana.
River Plate escribió este jueves una página de partidos épicos en su historial internacional. Por la cuarta fecha del Grupo H de la Copa Sudamericana, el conjunto de Núñez derrotó 2-1 a Carabobo en el Estadio Misael Delgado, en un encuentro que tuvo todos los condimentos: penales fallados, expulsiones y un jugador de campo defendiendo el arco en los minutos finales.
Un dominio que se complicó
El «Chacho» Coudet apostó por una rotación profunda, preservando a sus figuras principales (Acuña, Montiel, Moreno) para el duelo de este domingo ante San Lorenzo por los Playoffs del Torneo Apertura. Pese a las variantes, River fue superior desde el inicio. Sin embargo, la falta de eficacia estiró el suspenso. A los 24 minutos, el VAR detectó un codazo de Neira sobre Viña en el área local; Juan Fernando Quintero se hizo cargo de la ejecución, pero su remate al centro fue contenido por el arquero Lucas Bruera.
Antes del descanso, Carabobo se quedó con diez hombres por la expulsión de Edson Castillo tras una dura infracción sobre Joaquín Freitas. Con la superioridad numérica, River golpeó temprano en el complemento: Maximiliano Meza anotó de cabeza tras un córner preciso de Quintero.
Del desconcierto a la euforia
Cuando el partido parecía controlado, una ráfaga de incidentes cambió el panorama. A los 31 minutos, Juan Cruz Meza cometió una infracción en el área y Matías Núñez ex Racing canjeó el penal por gol para el 1-1. La situación se tornó crítica a los 41 minutos: el arquero Santiago Beltrán vio la tarjeta roja tras una falta fuera del área sobre Berríos.
Sin ventanas de cambios disponibles, el uruguayo Matías Viña asumió la responsabilidad de ponerse los guantes. Ante un Carabobo que se volcó al ataque para aprovechar la improvisación en el arco rival, River resistió con oficio. En el último suspiro del descuento, Maximiliano Salas aprovechó una desatención defensiva, le ganó la espalda a los centrales y definió con una sutileza por encima de Bruera para sellar el 2-1 definitivo.
Panorama del Grupo H
Con este resultado, River se consolida como líder absoluto de su zona con 10 unidades, sacando cuatro de ventaja sobre sus perseguidores inmediatos, Carabobo y Bragantino. Con un empate en la próxima jornada ante Blooming en el Monumental, el equipo argentino asegurará su pasaje directo a los octavos de final.








