Silvio Joan Esequiel Cuello Ortiz fue condenado por la Justicia sanjuanina tras un violento episodio en el barrio Parque Industrial que incluyó amenazas de muerte, persecución y daños a la propiedad policial.
El barrio Parque Industrial, en el departamento de Chimbas, fue escenario de un grave hecho de violencia e inseguridad que culminó con una sentencia de cumplimiento efectivo. La Justicia condenó a dos años de prisión a Silvio Joan Esequiel Cuello Ortiz, quien protagonizó un tenso altercado contra un peluquero y se resistió violentamente al arresto.
El ataque en la peluquería
El hecho se remonta a la noche del pasado 17 de abril. Según los datos que surgieron de la investigación, Cuello Ortiz ingresó a una peluquería donde trabaja un hombre de apellido Gutiérrez. Motivado por un conflicto previo, el agresor comenzó a intimidar al trabajador frente a los presentes.
En un momento de máxima tensión, el acusado extrajo lo que parecía ser una pistola 9 milímetros y amenazó directamente de muerte a la víctima. «Dejá de hablar porque te voy a dar tres tiros», fueron algunas de las frases que lanzaron la alarma entre los clientes y empleados del local.

Persecución y detención
Tras la denuncia inmediata, la Policía de San Juan desplegó un operativo cerrojo en las inmediaciones. Lo que siguió fue una persecución por las calles de Chimbas, en la que el acusado no solo intentó huir, sino que también atacó a los efectivos policiales y provocó daños materiales durante el procedimiento antes de ser finalmente reducido y trasladado a la dependencia policial.
Posteriormente, las pericias determinaron que el arma utilizada no era de fuego, sino una réplica o arma de utilería, lo que de todas formas constituye un agravante por el poder intimidatorio ejercido sobre la víctima.
La sentencia
Luego de analizar las pruebas presentadas y el relato de los testigos, la Justicia resolvió condenar a Cuello Ortiz por los delitos de:
- Amenazas agravadas por el uso de arma de utilería.
- Daño agravado.
El fallo: El magistrado interviniente dictó una pena de dos años de prisión de cumplimiento efectivo, por lo que el condenado será trasladado al Servicio Penitenciario Provincial para cumplir su condena.







