El subsecretario de Políticas Universitarias minimizó el impacto de la masiva marcha federal, ratificó la política de ajuste presupuestario y apuntó contra la gestión política de las casas de altos estudios.
Tras la jornada de movilización educativa que congregó a cientos de miles de personas en todo el país, el Gobierno Nacional ratificó que no modificará su postura respecto al presupuesto destinado a las universidades públicas. Alejandro Álvarez, subsecretario de Políticas Universitarias, fue contundente al señalar que las manifestaciones, por más masivas que sean, no alteran las restricciones fiscales que la administración central impuso como eje de su gestión.
«La restricción presupuestaria sigue estando ahí»
En diálogo con Radio Mitre, Álvarez desestimó los reclamos de la comunidad educativa y calificó a la Ley de Financiamiento Universitario —aprobada por el Congreso— como una norma que «nació muerta» debido a que, según su visión, «viola el principio presupuestario».
El funcionario subrayó que el respaldo popular en las calles no equivale a una potestad para modificar las políticas gubernamentales: «Este es un sistema democrático donde se eligen legisladores y al presidente. Podés juntar 100 mil personas, un millón o cinco millones, pero al día siguiente la restricción presupuestaria sigue estando ahí», sentenció.
Críticas a la gestión universitaria
Álvarez no solo defendió el ajuste, sino que lanzó críticas severas al funcionamiento actual de las universidades nacionales, al que calificó de «desvirtuado»:
- Fin político: Aseguró que el sistema funciona para «pagar salarios a estructuras políticas» en lugar de enfocarse en la graduación de estudiantes.
- Costos asimétricos: Reiteró sus cuestionamientos sobre la eficiencia del gasto, comparando el costo de un graduado en la UTN (Ingeniería) frente a la UNA (Artes), aludiendo a diferencias de costos que considera injustificables.
- Examen de ingreso y estudiantes extranjeros: Defendió la posibilidad de arancelar o regular el ingreso, calificando la situación actual de los estudiantes extranjeros como un uso «parasitario» de los recursos públicos argentinos.
Respuesta a las autoridades educativas
El subsecretario también arremetió contra las autoridades universitarias, particularmente contra el rector de la Universidad de Río Negro y vicepresidente del CIN, Anselmo Torres, a quien vinculó directamente con el kirchnerismo. «No nos acusen de querer destruir el sistema universitario cuando justamente lo queremos salvar de quienes se aprovechan de él», argumentó.
Con esta postura, el Ejecutivo Nacional deja claro que la vía de la protesta no alterará el plan de austeridad universitaria, centrando el debate en una auditoría y reestructuración del gasto, más que en la actualización de los fondos reclamada por los rectores y gremios docentes.







