El Inter no se cansa de dar vueltas olímpicas y esta vez la víctima fue la Lazio en una final que se definió por la jerarquía de sus figuras. Con un Lautaro Martínez intratable, el equipo milanés se impuso 2 a 0 y sumó un nuevo trofeo a sus vitrinas, confirmando que hoy por hoy no tiene rivales de peso en el calcio. El Toro, que está en un momento personal increíble, fue el encargado de liquidar el pleito y reafirmar por qué es el alma y capitán de este plantel.
La historia empezó a favor del Neroazurro casi por decantación. A los 15 minutos, un centro venenoso de Dimarco provocó el error de Marusic, que terminó metiendo la pelota en su propio arco. Pero el plato fuerte llegó a los 35: una avivada de Dumfries en la salida le dejó el gol servido al capitán argentino. Lautaro no perdonó, la mandó a guardar y alcanzó la impresionante cifra de 176 goles con esta camiseta, quedando cada vez más cerca de los récords históricos de Meazza y Altobelli.

Lo del ex Racing ya es cosa seria. Con este triunfo, levantó su noveno título en Italia, sumando tres Scudettos, tres Copas y tres Supercopas. Más allá de la alegría para el Inter, esto es una noticia excelente para la Selección Argentina, porque el 10 llega a la próxima cita mundialista con el arco entre ceja y ceja y un ritmo competitivo envidiable. El partido fue un trámite para los de Chivu, que manejaron la ventaja con oficio hasta que el Toro se fue reemplazado a los 77 minutos bajo una lluvia de aplausos. El Inter es, una vez más, el dueño absoluto de Italia.
Con este triunfo, el Inter alcanza su tercer doblete local en la historia, emulando las gloriosas campañas de 2005/06 y 2009/10.







