El Leopardus jacobita, conocido popularmente como «El fantasma de los Andes», ha vuelto a ser noticia en la región tras ser registrado en zonas cordilleranas de Mendoza y San Juan. Este felino, considerado el más amenazado de América y uno de los más difíciles de avistar en el mundo, fue captado recientemente por cámaras trampa en el sur mendocino, sumándose a un hito similar ocurrido hace pocos meses en territorio sanjuanino.
Registro clave en la zona de La Payunia
En Mendoza, el hallazgo se produjo en cercanías del Área Natural Protegida La Payunia, en el departamento de Malargüe. Cámaras trampa instaladas por la organización WCS Argentina lograron capturar imágenes del felino camuflado entre las rocas de un sector donde no se tenía registro previo.
La doctora en biología María José Bolgeri, gerente de manejo regenerativo de WCS Argentina, destacó que el descubrimiento confirma la efectividad de los esfuerzos de conservación y el valor del testimonio de los productores locales, quienes hace años informaban sobre encuentros con ejemplares en la zona. «Cada hallazgo nos confirma que el gato andino continúa en el área y nos permite sumar información valiosa sobre su distribución», señaló la especialista.
El histórico avistamiento en Iglesia, San Juan
Este registro en Mendoza se suma a lo ocurrido en diciembre pasado en San Juan, donde trabajadores mineros en la Quebrada de Mondaca, en la zona de Tudcum (Iglesia), lograron fotografiar a dos ejemplares. Este evento fue calificado como un «hito» por las autoridades ambientales de la provincia, ya que los últimos registros en San Juan databan de 2008 y eran solo indirectos (huellas o materia fecal).
Ezequiel Salomón, director de Conservación de la Secretaría de Ambiente de San Juan, subrayó la importancia de este contacto visual directo, siendo prácticamente el primer registro fotográfico de la especie en la historia de la provincia.
Una especie al borde de la extinción
El gato andino está catalogado como una especie «En Peligro de Extinción» por la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN). Se estima que quedan menos de 2.200 ejemplares en todo el continente, distribuidos en regiones montañosas de Argentina, Bolivia, Chile y Perú.
Principales amenazas para su supervivencia
La supervivencia de este pequeño felino se ve seriamente comprometida por diversos factores que los especialistas buscan mitigar:
- Caza y atropellamientos: La actividad humana en rutas y caminos cordilleranos representa un riesgo directo.
- Reducción de presas: La disminución de la población de chinchillones, su principal fuente de alimento.
- Alteración del hábitat: La degradación del entorno por actividades extractivas y los efectos del cambio climático.
El monitoreo constante y la colaboración entre científicos, trabajadores rurales y comunidades locales resultan fundamentales para proteger al felino más esquivo de nuestra cordillera y garantizar que no desaparezca de los ecosistemas cuyanos.







