El exgobernador sanjuanino confirmó sus aspiraciones nacionales y pidió una interna dentro del PJ. En La Plata ven con buenos ojos la competencia para «legitimar» un liderazgo de cara a 2027. Los detalles de una movida que sacude al peronismo.
Lo que comenzó como una serie de recorridas por el conurbano y reuniones reservadas en el Instituto Patria, terminó de cristalizarse en una definición política de alto impacto: Sergio Uñac quiere ser el próximo presidente de los argentinos. El actual senador nacional por San Juan rompió la inercia del PJ y se anotó oficialmente en la carrera hacia la Casa Rosada, planteando una disputa directa con el gobernador de Buenos Aires, Axel Kicillof.
La noticia no solo resuena en las diagonales platenses, sino que envía un mensaje claro al corazón del peronismo: el «modelo San Juan» busca proyectarse a nivel nacional como una alternativa federal, productivista y de diálogo, frente a un escenario político fragmentado.
La bienvenida de Kicillof: ¿Interna o unidad forzada?
Desde el entorno de Axel Kicillof, la reacción fue inmediata y sorpresivamente receptiva. Lejos de cerrar las puertas, los operadores del gobernador bonaerense señalaron que «una interna fortalece la democracia interna del movimiento».
Para Kicillof, que Uñac baje al ruedo tiene una doble lectura:
- Legitimación: Si Kicillof vence en una interna nacional, su liderazgo dejará de ser «heredado» o «impuesto» para ser validado por el voto de los afiliados.
- Ampliación: El perfil de Uñac atrae a sectores del peronismo del interior y del empresariado que aún miran con recelo el estilo de gestión de La Plata.
«No le tenemos miedo a las PASO ni a las internas partidarias. Si el peronismo quiere volver a ser opción de gobierno, tiene que ofrecer sus mejores cuadros y que la gente elija», confiaron fuentes cercanas a la gobernación bonaerense.
Los tres pilares de la candidatura de Uñac
En su reciente raid mediático y político, Uñac dejó claros los ejes sobre los que montará su campaña nacional:
- Federalismo Real: El senador insiste en que el peronismo no puede ser una fuerza «AMBA-céntrica». Su postulación busca representar a las provincias que aportan divisas y producción.
- Renovación del PJ: Uñac fue uno de los primeros en pedir que se normalice el Partido Justicialista nacional, exigiendo que las nuevas autoridades surjan del consenso o de las urnas, no de «dedazos».
- Relación con CFK: Aunque mantiene un diálogo fluido con Cristina Fernández de Kirchner, Uñac marca una autonomía estratégica. Su visita al Patria fue leída como un reconocimiento de liderazgo, pero su postulación es, en sus propias palabras, «unilateral».
El factor judicial y la proscripción
Un tema ineludible en la agenda de Uñac es la situación de CFK. El sanjuanino ha sido enfático en que la inhabilitación de la expresidenta es un golpe al sistema democrático, pero se ha diferenciado en las formas de resolverlo: rechaza la idea de un indulto, sosteniendo que la justicia debe rectificarse por los carriles institucionales, respetando la postura de la propia Cristina de no aceptar perdones presidenciales.
¿Qué significa esto para el peronismo?
El lanzamiento de Sergio Uñac obliga a otros actores, como los gobernadores del Norte Grande y el propio peronismo cordobés, a definir posiciones. Con un Kicillof instalado como referente de la resistencia al gobierno nacional y un Uñac proponiéndose como el «puente federal», el peronismo inicia un proceso de ebullición que promete un 2026 cargado de roscas, congresos partidarios y, eventualmente, una gran interna nacional.







