El expresidente encabezó un encuentro político en Vicente López, donde el macrismo expuso un severo diagnóstico sobre la realidad de la provincia de Buenos Aires. «Trata a la provincia como una caja», recriminaron desde el espacio.
En lo que significó un claro movimiento de piezas de cara a la reorganización partidaria y con la mirada puesta en el mediano plazo, el expresidente de la Nación, Mauricio Macri, encabezó este viernes un concurrido acto político en el norte del conurbano bonaerense. El encuentro, desarrollado en las instalaciones del Club Centro Galicia de Olivos, en el partido de Vicente López, sirvió como plataforma para relanzar la actividad territorial del PRO y ensayar una fuerte embestida discursiva contra el gobernador Axel Kicillof.

Macri, quien arribó al país en las últimas horas de la noche de ayer, se mostró acompañado por las principales espadas territoriales y legislativas del espacio, entre quienes destacaron la intendenta local, Soledad Martínez, el diputado nacional Cristian Ritondo y la dirigencia alineada en el armado de la provincia de Buenos Aires.
El eje central de la convocatoria estuvo firmemente delimitado por un duro diagnóstico elaborado por los equipos técnicos y políticos del PRO sobre el estado de la administración pública bonaerense. Desde el escenario y en los pasillos del club de Olivos, las críticas hacia el mandatario provincial fueron unánimes, acusándolo de priorizar una agenda de confrontación ideológica por encima de las urgencias de los vecinos de la provincia.
“Más gasto y menos resultados”
Durante el transcurso de la jornada, los oradores coincidieron en señalar que la gestión de Kicillof sufre de una preocupante ineficacia administrativa. Voceros del espacio recriminaron de manera directa que el actual gobierno provincial se ha caracterizado por consolidar “más gasto, más estructura y menos resultados” para la ciudadanía, remarcando el deterioro en áreas sensibles como la seguridad, el desarrollo social y la infraestructura básica en el Gran Buenos Aires.
Asimismo, uno de los cuestionamientos que mayor resonancia tuvo entre la militancia y la prensa presente apuntó a la orientación económica del Ejecutivo bonaerense. “Podríamos ser una provincia plenamente productiva, pero Kicillof la trata como si fuera una simple caja política”, sentenciaron desde el núcleo duro del macrismo, en referencia al destino de los fondos públicos y la asfixia impositiva que, según denuncian, padecen los sectores productivos de la provincia.
La mirada en la interna y el escenario nacional
Más allá de la frontal crítica a la administración kirchnerista en La Plata, el acto de Vicente López dejó entrever las tensiones que cruzan la escena política nacional. Desde el PRO advierten con recelo el posicionamiento del gobernador de la provincia de Buenos Aires, a quien observan “más enfocado en cuestionar de forma permanente al gobierno nacional y en discutir internas partidarias de su propio espacio con la mirada puesta en 2027”, descuidando la gestión diaria de las problemáticas bonaerenses.
El regreso de Mauricio Macri a la centralidad de los actos públicos en el territorio más populoso del país marca, de este modo, el inicio de una nueva etapa de diferenciación política y reafirmación de la identidad del PRO. Ante un escenario político fragmentado y en constante reconfiguración, el macrismo busca recuperar el terreno perdido en el conurbano y consolidarse como la principal alternativa de orden y gestión frente al actual oficialismo provincial.







