En un acto en Olivos, el ex presidente buscó reposicionar a su partido frente al avance libertario y lanzó duras críticas contra Axel Kicillof. «Si el PRO calla, logramos que el populismo avance», advirtió el titular del espacio amarillo en el marco de su gira «Próximo Paso».
Este viernes, Mauricio Macri volvió a levantar el perfil y envió un mensaje cargado de contenido político hacia adentro y hacia afuera de su coalición. En el Club Galicia de Olivos, y rodeado de la dirigencia bonaerense, el ex mandatario dejó en claro que el PRO mantendrá su identidad propia pese al apoyo que le brinda a la gestión de Javier Milei.
“El PRO dice lo que cree y no traiciona lo que piensa. Es lo más cercano a lo que yo siempre dije de correcto versus políticamente correcto. Lo políticamente correcto es una estafa”, disparó Macri, quien estuvo acompañado por la intendenta local, Soledad Martínez, encargada de abrir el evento con fuertes cuestionamientos al gigantismo estatal.
El rol del PRO en el nuevo escenario político
Macri aprovechó el escenario para recordar que el respaldo al Gobierno nacional comenzó incluso antes del balotaje, pero subrayó que ese apoyo no significa un cheque en blanco ni una fusión de identidades.
- Apoyo con condiciones: El ex presidente remarcó que estuvieron ahí para sostener «las leyes más difíciles» y «el cambio sin pedir nada a cambio».
- Identidad propia: “Hay que poner las cosas sobre la mesa y resolverlas. Eso es lo que nos ha marcado como algo distinto”, señaló, insistiendo en que la misión de su partido es «cuidar el cambio y completarlo».
Dardos contra Kicillof y el futuro judicial
La provincia de Buenos Aires fue el blanco principal de sus críticas. Macri apuntó directamente contra el gobernador Axel Kicillof, a quien calificó como un síntoma de la falta de recambio en la oposición: “Me da mucha lástima por el peronismo si ese es su candidato estrella. Que consigan un candidato mejor”, lanzó con ironía.
Por otro lado, se metió de lleno en la agenda institucional al destacar la importancia de completar la estructura de la Justicia con «jueces probos» y pidió celeridad al Congreso. En ese sentido, hizo una mención especial para Santiago Baucili, actual titular del Banco Central y hombre de su riñón, solicitando que se le apruebe el pliego para garantizar su continuidad más allá del mandato actual.
Un cierre con tono electoral
Hacia el final, Macri arengó a su tropa de cara a los desafíos que se vienen en 2027. Con un discurso que buscó apelar a la mística fundacional del espacio, afirmó que «la Argentina nunca más tiene que abandonar este rumbo» y que el compromiso debe ser hacer el cambio «irreversible».
«Basta de dudar. Todas las barbaridades que hizo el kirchnerismo fueron para llevarnos al caos. El PRO tiene que estar presente, porque no hay futuro en este país sin futuro en la provincia de Buenos Aires», concluyó ante el aplauso de los dirigentes presentes.







