El líder de la central obrera provincial trabaja a contrarreloj en el armado nacional del coach religioso. Sin embargo, el grueso de los gremios locales toma distancia de su movida personal: priorizan la postergada renovación de autoridades y un sector importante ya proyecta su alineación con Axel Kicillof de cara al 2027.
La CGT Regional San Juan expone por estas horas una marcada grieta estratégica entre la conducción y las bases. Mientras su secretario general, Eduardo Cabello, se muestra plenamente consustanciado con el proyecto presidencial del reconocido orador evangélico Dante Gebel, el resto de la estructura sindical local prefiere mantener los pies sobre la tierra y se desmarca de lo que consideran una «decisión estrictamente personal» del dirigente de la UOCRA.
Cabello no solo comanda la pata local de la línea interna denominada «Presidante», sino que también teje acuerdos en Buenos Aires para robustecer la estructura nacional del religioso. El propio diputado provincial se encargó de aclarar que su apuesta responde a un camino individual en su carrera política y dejó entrever que el armado de Gebel contempla un abanico amplio de alianzas que excede los límites tradicionales del peronismo y del ámbito religioso.
La interna local y los mandatos vencidos
A espaldas de la conducción de Cabello conviven unos 40 gremios que hoy muestran prioridades muy distintas. Los sectores más conservadores del arco sindical sanjuanino advierten que, antes de aventurarse en candidaturas presidenciales a largo plazo, la central obrera debe ordenar su propia casa.
Los mandatos de la CGT San Juan se encuentran vencidos desde abril. Si bien la conducción nacional de la central obrera todavía no fijó el cronograma electoral para la provincia, el debate interno ya arde: la gran incógnita es si se buscará una lista de unidad, si Cabello intentará renovar su liderazgo y si la próxima conducción mantendrá el formato de unicato o mutará hacia un triunvirato.
La opción Kicillof y el frente anti-Milei
Lejos de la mística que propone el espacio de Gebel, hay un sector de peso en el gremialismo local que ya eligió vereda política. Para estos dirigentes, el camino hacia 2027 debe construirse sobre la base de la unidad del peronismo para confrontar con el modelo económico de Javier Milei, y encuentran en la figura del gobernador bonaerense, Axel Kicillof, la alternativa más sólida.
«Es un tipo honesto», confió un referente gremial de la provincia, reflejando el sentir de un ala que, de todos modos, prefiere no acelerar a fondo y aguarda con cautela las directivas de la CGT nacional, referenciada hoy en la primera línea política por Hugo Moyano.
Más allá de los nombres propios —sea Gebel o Kicillof—, el sindicalismo sanjuanino comparte un único diagnóstico de consenso: la urgencia de recuperar musculatura política y garantizar una mayor representatividad en el Congreso de la Nación para frenar las reformas del Ejecutivo nacional.







