En una noche repleta de emociones en el Estadio Monumental, River Plate derrotó 1-0 a Rosario Central y se clasificó a la gran definición del Torneo Apertura. El único gol del encuentro fue obra de Facundo Colidio, de penal, en un partido que tuvo absolutamente de todo: un penal atajado en el primer tiempo, lesionados y un final de alto impacto.
Desde el arranque, el equipo de Eduardo Coudet impuso condiciones mediante una presión asfixiante que anuló los circuitos de juego del conjunto de Jorge Almirón. Sin embargo, la intensidad pasó factura rápidamente con la preocupante lesión de Sebastián Driussi, quien debió abandonar el campo de juego entre lágrimas tras una dura entrada. La primera gran chance para abrir el marcador llegó a la media hora, cuando el árbitro Nicolás Ramírez sancionó penal por un codazo de Gastón Ávila sobre Lucas Martínez Quarta. Sin embargo, el arquero Jeremías Ledesma se vistió de héroe y le contuvo el remate a Gonzalo Montiel.
En el complemento, la tónica se mantuvo y la revancha para el Millonario llegó a los 16 minutos. Tras una infracción del propio Ledesma sobre Joaquín Freitas dentro del área, Colidio se hizo cargo de la ejecución y colocó la pelota contra el palo derecho para desatar la locura en Núñez. A partir de allí, el Canalla reaccionó con orgullo y empuje, estrellando dos pelotas en el poste y exigiendo al máximo al arquero Santiago Beltrán. A pesar del sufrimiento del cierre, River aguantó firmemente las embestidas y selló su pasaje al partido decisivo.
Con este resultado, el elenco de Núñez ya espera en la final del 24 de mayo en el Estadio Mario Alberto Kempes de Córdoba, donde se medirá ante el ganador del cruce entre Argentinos Juniors y Belgrano. Antes de esa cita histórica, el Millonario deberá cambiar el chip rápidamente, ya que este miércoles recibirá a RB Bragantino con la misión de asegurar su clasificación en la Copa Sudamericana.







