El Presidente lanzó una furiosa publicación en la red social X donde aseguró que el diputado liberal fue víctima de una «operación política y mediática infame» que buscó ligarlo al narcotráfico. Con insultos directos y munición gruesa contra la prensa, el mandatario sentenció una polémica frase de cierre: «Es por eso que no odiamos lo suficiente a los periodistas».
El clima de confrontación entre el Poder Ejecutivo y los medios de comunicación sumó un capítulo de extrema tensión. El presidente Javier Milei utilizó su cuenta oficial en la red social X para volcar un extenso y explosivo descargo titulado de forma explícita «Periodistas de mier…», con el claro objetivo de respaldar al diputado nacional José Luis Espert y defenestrar la labor de la prensa argentina.
Según la óptica del jefe de Estado, el economista liberal sufrió una campaña de difamación sistemática y fue «condenado públicamente sin pruebas» en el marco de una vieja causa vinculada al narcotráfico. Milei argumentó que el expediente judicial en cuestión ya se cerró en los Estados Unidos, dictaminándose la inocencia de la persona investigada en dicho proceso y despegando por completo cualquier sospecha sobre el legislador.
«Hicieron mier… a un tipo inocente»
En los fragmentos más viscerales de su publicación, el mandatario nacional no ahorró calificativos para describir lo que, según él, constituyó una persecución coordinada entre sectores de la política tradicional y los micrófonos de los principales medios:
- Destrucción de imagen: “Le destruyeron la reputación, lo empujaron al ostracismo y quisieron convertirlo en un criminal mediante una operación política y mediática infame”, denunció Milei.
- Defensa de la trayectoria: El libertario ponderó la carrera de Espert en el ámbito corporativo y académico antes de dar el salto electoral: “¿A quién carajo se le ocurre que, a los 58 años y después de toda una vida exitosa de trabajo en el sector privado, el profesor Espert entra en política para lavar dinero del narcotráfico?”.
- Daño político: Para el Presidente, la maniobra buscó «dinamitar a uno de los pocos que llevaba más de 20 años defendiendo las ideas de la libertad en la Argentina”.
Exigencia de disculpas y una frase incendiaria
En el tramo final de su fuerte descargo, Milei apuntó directamente contra los cronistas y conductores que se hicieron eco de aquellas denuncias en el pasado, acusándolos de «operar, mentir, difamar y ensuciar» a sabiendas del daño colateral que generaban en el entorno familiar y profesional del implicado.
A pesar de considerar que un amplio espectro de periodistas y dirigentes de la oposición deberían salir a pedir «disculpas públicas» de inmediato por el error, el Presidente se mostró escéptico y aseguró que ese gesto ético «no va a ocurrir».
Como broche de oro a una de sus publicaciones más virulentas desde que asumió la primera magistratura, Milei remató el posteo con una frase que en cuestión de minutos se volvió tendencia global y cosechó tanto adhesiones fervientes de su militancia como un enérgico repudio de las asociaciones de prensa: “Es por eso que no odiamos lo suficiente a los periodistas”.







