La alfombra roja de los galardones más importantes de la televisión se convirtió en un nido de tensión luego de que un video viralizara el momento exacto en el que la modelo esquivó de manera deliberada a su expareja y último ganador de MasterChef Celebrity. Aunque Anderson intentó bajarle los decibeles a la polémica ante la prensa asegurando que «no lo vio», se mostró letal al desmentir cualquier tipo de saludo cortés. Para colmo, Wanda Nara echó más leña al fuego al sentar al influencer en su mesa principal, abriendo un nuevo frente de batalla en la trastienda de la gala.
La gala de los Premios Martín Fierro siempre regala tela para cortar, pero esta vez todas las miradas se las llevó un incómodo cruce —o mejor dicho, un «no cruce»— en la alfombra roja. Evangelina Anderson quedó en el ojo de la tormenta tras protagonizar una secuencia captada por las cámaras de minutouno.com, donde se la ve esquivando abiertamente a Ian Lucas. La viralización de las imágenes fue inmediata y generó un revuelo tremendo en el salón principal.
Fiel a su estilo, la prensa no tardó en interceptar a la modelo en pleno evento para meter el dedo en la llaga. Al ser consultada sobre si el distanciamiento era real o si simplemente se trató de una descoordinación al momento de ingresar al recinto, Anderson plantó bandera con una sonrisa incómoda e intentó restarle dramatismo al asunto con un escueto: «No, no lo vi». Sin embargo, la insistencia de los cronistas la obligó a ponerse más firme.
Una desmentida letal y la jugada maestra de Wanda Nara
Cuando los periodistas le marcaron que el influencer estuvo literalmente a metros de ella y le repreguntaron si al menos se habían hecho alguna seña de lejos por pura cortesía, la bailarina fue categórica. Con un triple «No, no, no» letal, dejó en claro que no tiene el más mínimo interés en mantener contacto con el joven.
Para sumarle pimienta a una noche que ya venía picante, la trastienda de la fiesta dejó al descubierto una jugada de ajedrez corporativo y mediático:
- La provocación en la mesa: Wanda Nara no dejó pasar la oportunidad de tomar partido y sentó a Ian Lucas en su propia mesa principal. El gesto fue unánimemente leído en los pasillos del evento como un claro posicionamiento a favor del influencer y un tiro por elevación para Evangelina.
- Buena onda (¿o diplomacia?): Lejos de pisar el palito y armar un escándalo mayor, los cronistas le preguntaron a Anderson qué opinaba sobre el éxito de la nueva serie de Wanda. Sorprendentemente, se mostró súper entusiasta: «¡Obvio! Me encanta, me encanta», lanzó sin vueltas.
- ¿Puertas abiertas a una tregua?: Hacia el final de la nota, cuando le plantearon la picante posibilidad de sumarse al elenco de la ficción de Nara o hacer un cameo especial, la modelo prefirió la cautela y tiró la pelota afuera con una humorada: «Ay, no sé, no se me pasó por la cabeza», cerró.
El mano a mano terminó ahí, pero el ambiente quedó cargado. En una entrega de premios donde los discursos arriba del escenario suelen ser los protagonistas, esta vez la distribución de las mesas, los silencios y las miradas de reojo hablaron muchísimo más que las propias estatuillas.







