La Cámara Alta de la Nación extendió por cinco años el mandato del influyente juez en la Casación Penal con una votación que expuso la fractura del peronismo y dejó pistas directas sobre el escenario local. Sergio Uñac jugó a favor para consolidar su armado de influencia en la Justicia Federal y Bruno Olivera aportó la disciplina de La Libertad Avanza, mientras que la camporista Celeste Giménez se plantó en el rechazo junto al kirchnerismo duro. El antecedente enciende el termómetro en los tribunales sanjuaninos ante el pliego enviado por Javier Milei para sostener al titular del Juzgado Federal N° 2 de la provincia.
El ajedrez político del Senado de la Nación en torno a los despachos más sensibles de la Justicia Federal tuvo su correlato directo en San Juan. La aprobación por holgada mayoría (58 votos afirmativos contra 11 negativos) de la continuidad del juez Carlos «Coco» Mahiques en la Cámara de Casación Penal —el tribunal penal más importante del país— superó con comodidad los dos tercios requeridos y dejó un tendal de lecturas políticas. Lejos de ser un trámite meramente administrativo para estirar la edad jubilatoria del magistrado hasta los 80 años, la sesión se transformó en un posible e inminente anticipo del destino del pliego del juez federal sanjuanino Leopoldo Rago Gallo.
El resultado final representó una victoria estratégica rotunda para el ministro de Justicia de la Nación, Juan Bautista Mahiques, quien logró garantizar la permanencia de su padre en los altos tribunales. Sin embargo, para San Juan el verdadero dato político estuvo en el comportamiento y los intereses detrás del voto de sus tres representantes en la Cámara Alta, quienes actuaron exactamente bajo los libretos que se preveían de antemano pero dejando al descubierto la profunda grieta interna que sacude al interbloque peronista.
La construcción de poder de Uñac y el tablero local
Mientras que los medios porteños calificaron de «sorpresivo» el apoyo de Sergio Uñac al pliego de Mahiques —un juez severamente cuestionado por el kirchnerismo debido a su participación en el polémico viaje a Lago Escondido junto a directivos del Grupo Clarín—, en los pasillos de la política sanjuanina el movimiento se leyó con total naturalidad. El exgobernador arrastra desde hace tiempo un interés estratégico y explícito por tallar con peso propio y construir influencia directa en la órbita de los tribunales federales de Comodoro Py.
Para entender el alineamiento de Uñac en este lote de 13 senadores justicialistas que decidieron acompañar al oficialismo nacional, las fuentes del caso destacan dos variables clave:
- Los lazos en la Corte y Comodoro Py: Es de público conocimiento la relación cercana y de sintonía que el exmandatario mantiene con el juez de la Corte Suprema de Justicia de la Nación, Ricardo Lorenzetti, así como también sus terminales de diálogo con el juez federal en lo Criminal y Correccional, Ariel Lijo.
- La negociación por las vacantes: Más allá de evitar la confrontación abierta con un sector del Poder Judicial de alto voltaje político, los gobernadores y caciques provinciales que comandan a este brazo del peronismo dialoguista miran de reojo la negociación de futuras vacantes y nombramientos judiciales en sus propios territorios.
El bloque libertario y el rechazo camporista
En los otros dos tercios de la representación sanjuanina no hubo margen para las segundas lecturas. Por el lado del oficialismo, el libertario Bruno Olivera votó de manera afirmativa mostrando una cerrada disciplina de bloque con La Libertad Avanza, respaldando la agenda de acuerdos que teje la Casa Rosada.
En la vereda opuesta, la senadora de La Cámpora, Celeste Giménez, se plantó en el rechazo cerrado. Giménez cerró filas con el núcleo duro de la bancada que comandan José Mayans, Juliana Di Tullio, Alicia Kirchner, Eduardo «Wado» De Pedro, Anabel Fernández Sagasti y Mariano Recalde. Bajo el argumento político e ideológico de combatir a la denominada «familia judicial», el kirchnerismo apuntó sus cañones contra la figura de Mahiques por el escándalo de Lago Escondido, marcando una distancia irreversible con la postura que adoptó Uñac en el recinto.
Las cuentas en San Juan ante el pliego de Rago Gallo
Con este antecedente inmediato, en los tribunales federales de San Juan ya comenzaron a sacar cuentas y a proyectar el comportamiento legislativo para un expediente idéntico y sumamente sensible para la provincia. Se trata del pedido formal para que Leopoldo Rago Gallo continúe al frente del Juzgado Federal N° 2 de San Juan por un nuevo período de cinco años.
Rago Gallo ya alcanzó los 75 años de edad, el límite taxativo que impone la Constitución Nacional para ejercer la magistratura sin una reválida del Congreso. El Poder Ejecutivo Nacional, a través del mensaje formal MEN-2026-139-APN-PTE —ingresado al Senado el pasado 11 de mayo—, solicitó el nuevo acuerdo para el juez sanjuanino. El documento lleva la firma del presidente Javier Milei y, paradójicamente, del propio ministro Juan Bautista Mahiques.
El esquema de votación de «Coco» Mahiques dejó pistas nítidas sobre cómo se perfilarían las voluntades de los representantes locales: Uñac aparece hoy con una altísima probabilidad de acompañar la continuidad de Rago Gallo en el marco de sus acuerdos institucionales, Olivera haría lo propio por mandato directo de la escudería libertaria que originó el pliego, y Giménez se perfila para replicar la tónica de rechazo sistemático que emana desde el Instituto Patria ante este tipo de acuerdos judiciales.







