Boca Juniors igualó 1-1 ante Cruzeiro en La Bombonera por la quinta jornada del Grupo D de la Copa Libertadores y dejó abierta su clasificación a los octavos de final. El equipo de Claudio Úbeda definirá su pase a la próxima ronda el próximo jueves 28 de mayo cuando reciba a Universidad Católica, nuevamente en condición de local. El encuentro estuvo marcado por la intensidad, la intervención determinante del VAR y la polémica en el cierre del partido.
El Xeneize mostró su mejor versión en la primera etapa, convirtiendo al arquero Otávio en la gran figura de la visita. La superioridad del local se tradujo en el marcador a los 15 minutos de juego, cuando Miguel Merentiel empujó la pelota sobre la línea tras un formidable tiro libre ejecutado por Leandro Paredes para poner el 1-0. Aunque la banda izquierda controlada por el tándem Blanco-Aranda fue la principal arma de ataque, Cruzeiro también avisó con un mano a mano de Kaio Jorge que Leandro Brey logró resolver con solidez.
En el complemento, la postura del conjunto brasileño cambió y Boca no encontró los caminos para sostener el ritmo. A los 9 minutos de la segunda mitad, Fágner aprovechó un desajuste defensivo y conectó un centro de Bruno desde la izquierda para estampar el 1-1. El desarrollo del partido dio un vuelco con la expulsión de Gerson en la visita, quien vio la tarjeta roja tras un fuerte planchazo sobre Leandro Paredes que obligó la intervención del VAR.
Con superioridad numérica, Úbeda movió el banco con el ingreso de Exequiel Zeballos para buscar el triunfo. En el epílogo del partido llegó la máxima controversia de la noche: el VAR anuló de forma polémica un nuevo gol de Merentiel por una mano previa de Milton Delgado. Segundos antes del pitazo final, todo el estadio reclamó un penal por una mano de Lucas Romero en el área de Cruzeiro, pero el árbitro Valenzuela decidió no revisar la jugada y selló el empate definitivo que posterga la clasificación xeneize.







