Ocurrió en el Instituto Volponi, en la Quebrada de Zonda. La Policía y personal de Ambiente montaron un fuerte operativo para rescatar al felino, que estaba desnutrido y estresado.
La tranquilidad habitual de la Quebrada de Zonda se vio alterada por completo en la mañana de este miércoles. Lo que prometía ser una jornada laboral de rutina en el Instituto Geofísico-Sismológico Ing. Volponi (dependiente de la UNSJ), se transformó en un escenario de asombro y tensión cuando los trabajadores descubrieron que un puma se encontraba oculto en el patio trasero del predio.
El hecho se registró alrededor de las 7:00 de la mañana en el establecimiento ubicado en Rivadavia, pasando el Autódromo El Zonda-Eduardo Copello. El hallazgo desencadenó un amplio operativo conjunto entre la Policía de San Juan y el personal de Fauna de la Secretaría de Ambiente.
El encuentro cara a cara
Según relató Francisco Ruiz, director del instituto, la situación fue descubierta por Eugenia, una de las empleadas del lugar. Como cada mañana, la mujer se dirigió al fondo del predio con la intención de alimentar a unos gatos que suelen frecuentar la zona.
“Ella salió como todos los días y de repente se encontró con el puma observándola desde el parrillero. Se asustó, pero reaccionó con mucha calma: caminó lentamente hacia adentro y nos avisó enseguida”, explicó Ruiz, destacando la templanza de la trabajadora.
En el edificio se encontraban en ese momento unas 30 personas. Tras el alerta, las autoridades del instituto dieron aviso inmediato a las fuerzas de seguridad, que arribaron rápidamente para resguardar al personal y controlar el perímetro.
Operativo de rescate y cautela
Minutos después, los especialistas de Fauna de la Secretaría de Ambiente se hicieron cargo de la situación. Como primera medida de prevención, se solicitó a los investigadores y empleados que permanecieran dentro del edificio y se procedió a cortar la circulación vial en la zona para evitar cualquier tipo de incidente.
De acuerdo con las primeras observaciones de los expertos, el ejemplar es un puma joven que presentaba signos visibles de desnutrición, delgadez y un alto nivel de estrés. Ante este cuadro, los profesionales evaluaban la utilización de dardos tranquilizantes para dormir químicamente al animal. El objetivo final es trasladarlo de manera segura, realizarle los estudios sanitarios correspondientes, asistirlo y, una vez recuperado, liberarlo en una zona alejada del radio urbano.
“Nos sorprendió muchísimo. Trabajamos en una zona montañosa y convivimos con la naturaleza, pero en casi 30 años que llevo acá nunca había vivido algo así”, confesó el director del Volponi.
¿Un felino suelto o varios en la zona?
Este impactante episodio no parece ser un hecho aislado. La aparición del puma en el instituto se suma a una seguidilla de avistamientos registrados en los últimos días en la Quebrada de Zonda y sus alrededores.
Sin ir más lejos, este martes un felino de similares características fue filmado mientras caminaba por el Sendero de los 7 Caminos, en el límite entre Rivadavia y Zonda. Por el momento, las autoridades ambientales intentan determinar si se trata del mismo animal que buscaba refugio y comida, o si hay más de un ejemplar desplazándose cerca de las zonas transitadas.







