La Dirección de Hidráulica de San Juan inició formalmente el operativo de monda en toda la provincia, un plan clave para garantizar el correcto funcionamiento del sistema de riego. El director del área, José Ginestar, confirmó que los trabajos contemplan 17 circuitos licitados y una inversión prevista superior a los 2100 millones de pesos, aunque estiman un costo final menor debido a que varias ofertas se presentaron por debajo del presupuesto oficial.
El funcionario advirtió sobre la urgencia de las tareas al señalar que cada día que pasa ya es tarde, haciendo referencia a que deben aprovechar al máximo los apenas tres meses que dura el período de corta de agua para intervenir los cauces. Con el objetivo de evitar demoras y sobrecargas, se estableció que una misma empresa podrá quedarse con un máximo de dos circuitos, permitiendo además que algunos departamentos se dividan entre dos firmas debido a su complejidad.
Las zonas más críticas del operativo estarán en los sectores afectados por crecientes y daños estructurales, priorizando a Calingasta e Iglesia, donde las máquinas ya operan en canales y tomas de agua clave para los productores. En tanto, en el Gran San Juan se avanzará con la reparación de compuertas, compartos y paños de hormigón dañados por filtraciones y raíces. Ginestar destacó que, a diferencia de otros años, Hidráulica afrontará el operativo con fondos propios provenientes de los regantes, sin depender de aportes extraordinarios del Estado provincial.

Un eje central del anuncio fue el fuerte pedido de conciencia ciudadana. Ginestar fue contundente al aclarar que la monda está pensada para limpiar laterales, raíces y sectores dañados, no para retirar residuos urbanos. El titular del área lamentó que el sistema se vea bloqueado por basura pesada y dejó una advertencia directa para la comunidad: un colchón no viaja de un departamento a otro, queda a pocas cuadras y termina tapando el sistema, concluyendo de manera tajante sobre el impacto de la contaminación al recordar que ese pañal que se tira al canal termina en la lechuga que después consumimos.
Finalmente, las autoridades resaltaron que mantienen un contacto permanente con los productores y regantes para definir las prioridades concretas, enfocando el 80% de la gestión actual en solucionar los problemas reales y diarios del sistema hídrico, mientras en paralelo se empieza a planificar un diseño de riego más moderno para el futuro de la provincia.







