El equipo de Avellaneda protagonizó un vergonzoso empate frente a Caracas de Venezuela y quedó eliminado en la fase de grupos de la Copa Sudamericana.
Racing protagonizó este jueves por la noche un vergonzoso empate 2-2 ante Caracas de Venezuela que derivó en la eliminación en la fase de grupos de la Copa Sudamericana, profundizando la crisis en un desastroso semestre que, para desgracia de todos los hinchas académicos, aún no termina.
Los últimos minutos de la igualdad ante el equipo venezolano son un resumen de lo que viene siendo este 2026 para el equipo de Avellaneda. Cuando tenía todo controlado para ganar 2-1 y llegar a la última chance de la fase de grupos con posibilidades de meterse en los playoffs, recibió un gol insólito luego de que su arquero Matías Tagliamonte quisiera imitar a Marcos Milinkovic (histórico jugador de vóley argentino) mientras la pelota rebotaba cinco veces en el travesaño.
Sí, en el último rebote un jugador de Caracas le hizo falta al empujarlo dentro del área chica, aunque no hay derecho a quejas cuando en el primer tiempo el arbitraje te regaló un penal para ponerte 2-1.
Pero la frutilla del postre llegó unos minutos después, cuando el delantero Adrián «Maravilla» Martínez recibió un pase absolutamente solo en el área chica y decidió intentar controlar tres veces antes de pegarle de primera, como lo hubiese hecho cualquier persona, y lo terminaron interceptando para protagonizar el errado de la semana, del año y de la década.
Un fracaso a escala local e internacional
Con esta eliminación, Racing terminó de consumar uno de los peores semestres de los últimos 10 años. En el Torneo Apertura tuvo una flojísima actuación; clasificó milagrosamente a los playoffs gracias a una increíble combinación de resultados y en la fase eliminatoria maquilló un poco las cosas al eliminar a Estudiantes de La Plata, pero en los cuartos de final quedó eliminado frente a Rosario Central.
Ni hablar en la Copa Sudamericana, donde ya no tiene chances de avanzar a la siguiente instancia aunque todavía quede una fecha por disputar, en un grupo que compartió con rivales de menor relieve como Caracas de Venezuela e Independiente Petrolero de Bolivia, además del Botafogo de Brasil que arrasó y ya se aseguró el primer lugar.
En esta insólita situación de Racing no hay un solo culpable. Todos tienen que hacerse cargo.
Un futuro inmediato cargado de incertidumbre
Lo peor de todo para el hincha de Racing es que el semestre todavía no terminó. Le queda la última fecha en la fase de grupos de la Copa Sudamericana y los 16avos de final de la Copa Argentina, donde tendrá un complicado enfrentamiento con Defensa y Justicia.
De cara a la segunda mitad del año, el panorama no es nada alentador. Pese a haber sido uno de los clubes que mejor se administró en la última década, la dirigencia genera incertidumbre y preocupación entre los hinchas al bajar el mensaje de «no hay plata», por lo que después del mercado de pases Racing podría presentar un plantel aún peor que el actual.
Jugadores, cuerpo técnico y dirigentes tienen que hacer un mea culpa, barajar y dar de nuevo para volver a poner a Racing en la pelea por los títulos, algo a lo que se había acostumbrado con mucho esfuerzo en los últimos años.







