El navegante sanjuanino y el bicampeón de motos unieron fuerzas en las cuatro ruedas. Arriba de un Taurus T3 Max de última generación, el binomio argentino consolida un presente espectacular y se mete en la elite del rally más exigente del mundo.
El deporte motor sanjuanino vuelve a tener un embajador de lujo en las páginas doradas del rally internacional. Lisandro «Lichi» Sisterna sigue agigantando su figura como uno de los navegantes más respetados del país y del continente. Tras su histórico podio absoluto en la edición pasada, el oriundo de nuestra provincia afrontó un desafío mayúsculo: guiar los pasos de una leyenda viviente de las dos ruedas, el salteño Kevin Benavides, en su debut absoluto en la categoría de autos Challenger.
La «bestia sobre ruedas» elegida para esta aventura es el Taurus T3 Max, una máquina implacable preparada por el prestigioso equipo BBR Motorsport y con el respaldo de Red Bull. El prototipo está diseñado específicamente para triturar las dunas más complejas y resistir las condiciones extremas del desierto, y bajo la conducción de Benavides y la precisa lectura de hoja de ruta de Sisterna, ha demostrado ser un arma letal de competición.
Una sociedad que funciona a la perfección
El paso de Kevin Benavides —ganador del Dakar en motos en 2021 y 2023— a la categoría autos generaba una enorme expectativa en todo el mundo automotor. Para sentarse en la butaca derecha y ser sus ojos en el desierto, el salteño no dudó en elegir la experiencia del sanjuanino. La química arriba del Taurus fue inmediata desde las primeras pruebas en Marruecos. «Somos como un matrimonio arriba del auto» supo confesar entre risas el propio «Lichi», haciendo referencia a la absoluta confianza y sincronización que requiere el habitáculo para ir a fondo en terrenos donde un mínimo error te deja fuera de competencia.
Los resultados no tardaron en llegar, transformando esa gran expectativa en realidades concretas. La dupla argentina firmó pasajes históricos en el último Dakar, donde no solo se dieron el gusto de adjudicarse de manera espectacular la Etapa 7 (imponiendo una marca aplastante sobre pilotos con mucha más experiencia en la categoría), sino que también sumaron múltiples podios en etapas clave como la durísima jornada maratón.
San Juan en lo más alto
Para San Juan, la presencia de «Lichi» Sisterna en el plano internacional representa un orgullo enorme. Heredero de una fuerte tradición e historia tuerca en la provincia, el copiloto local sigue demostrando que la escuela de navegación sanjuanina está a la vanguardia mundial.
Arriba de una fiera mecánica que asusta con solo verla acelerar y con la bandera argentina bien alta, Sisterna y Benavides ya no son solo una promesa de adaptación: son una realidad que pelea de igual a igual contra las potencias del rally mundial y prometen seguir escribiendo páginas doradas en la historia del deporte motor.







