A las puertas de una nueva cita mundialista, el entusiasmo por el fútbol convive con una preocupación creciente en el ámbito de la salud y la educación. Daniela Merlo, directora de Prevención y Asistencia de Consumo Problemático de San Juan, advirtió sobre el avance exponencial de las apuestas virtuales, una «adicción silenciosa» que ya afecta a menores desde los 11 años y que suele potenciarse con los grandes eventos deportivos.
A diferencia del consumo de sustancias, este fenómeno no muestra un deterioro físico evidente a simple vista, lo que dificulta su detección temprana. Sin embargo, el impacto emocional, conductual y económico en las familias sanjuaninas es profundo. La funcionaria detalló que el problema se consolidó con fuerza en los ámbitos escolares: durante el último año, el Ministerio de Educación alertó que muchos alumnos utilizan el dinero de sus billeteras virtuales —destinado originalmente para la merienda o fotocopias— para apostar en plataformas digitales durante las horas de clase.
La ansiedad por la inmediatez también se trasladó a las dinámicas actuales de los chicos, como el furor por el álbum de figuritas del Mundial, donde se detectó que los menores manejan sumas de dinero llamativamente altas de forma virtual para completar la colección de manera instantánea. Ante este escenario, desde el área de Consumo Problemático, en conjunto con la Caja de Acción Social, comenzaron a implementar abordajes específicos en las aulas.

El rol clave de las familias y los clubes
Para contrarrestar esta situación, Merlo enfatizó que detrás de estas aplicaciones existe un negocio diseñado para que el usuario termine perdiendo y brindó una serie de recomendaciones esenciales para los padres. La especialista remarcó la importancia de no tener miedo a poner límites, ejercer un control activo sobre el uso de los celulares y supervisar los movimientos de las billeteras virtuales y tarjetas de crédito de los hijos, ya que se registraron numerosos casos de uso no autorizado por parte de menores.
Respecto a la fiebre mundialista, la funcionaria sugirió limitar las compras virtuales para enseñar a las nuevas generaciones a lidiar con la espera, incentivando el intercambio físico tradicional de figuritas entre amigos en lugar de buscar la satisfacción inmediata a través del gasto desmedido.
Finalmente, las autoridades provinciales destacaron que se está realizando un trabajo articulado con la Secretaría de Deportes para evitar que desde el interior de los clubes se fomente el interés por el resultado de las apuestas por encima del espíritu deportivo y el juego en equipo. De cara al inicio del torneo, el gran desafío de la provincia es que la fiesta del fútbol no termine invisibilizando los riesgos de un sistema que vulnera de forma directa a los más jóvenes.







