En medio de un clima repleto de afecto y reconocimiento por la entrega en la final ante España, Lionel Scaloni y parte de la delegación albiceleste arribaron al Aeropuerto de Ezeiza. Cientos de hinchas se concentraron en las inmediaciones para darles una cálida bienvenida.
Tras disputar una final inolvidable en la Copa del Mundo 2026 y quedarse con un histórico subcampeonato en Estados Unidos, una parte de la delegación de la Selección Argentina tocó suelo nacional este lunes por la tarde. El vuelo chárter AR 1971 de Aerolíneas Argentinas aterrizó en el Aeropuerto Internacional de Ezeiza con el director técnico Lionel Scaloni a la cabeza y la compañía del presidente de la AFA, Claudio «Chiqui» Tapia.
Pese al trago amargo del resultado en Nueva York frente a España, el sentimiento popular en el país estuvo marcado por la gratitud hacia un plantel que volvió a dejar la bandera en lo más alto del fútbol mundial. Para darles la bienvenida, Aeropuertos Argentinos pintó un gigantesco «Gracias» sobre el césped lindante a la pista de aterrizaje, una imagen que fue visible desde las alturas para todo el contingente.
Un regreso fraccionado y sin caravana oficial
El retorno de la delegación se organizó bajo un esquema logístico particular debido a los compromisos de los futbolistas y los calendarios deportivos:
- Plantel dividido por logística: Un grupo de seis futbolistas —entre los que se encuentran Lionel Messi y Rodrigo De Paul— no integraron el vuelo de regreso a Buenos Aires, permaneciendo en Estados Unidos o viajando directamente a sus respectivos destinos.
- Sin festejos masivos: Desde la Asociación del Fútbol Argentino confirmaron previamente que no se llevaría a cabo ninguna caravana ni recepción multitudinaria por las calles de la capital, priorizando el descanso de los deportistas tras el desgaste de la competencia.
- Fuerte operativo de seguridad: Un dispositivo especial custodió el traslado del micro oficial desde la pista del aeropuerto hacia el predio de la AFA en Ezeiza, donde el cuerpo técnico y los jugadores presentes realizaron el cierre formal de la concentración.
A pesar de la ausencia de una convocatoria oficial, cientos de fanáticos se acercaron a las inmediaciones del aeropuerto con banderas, camisetas y cánticos para alentar a la Scaloneta en su llegada.







