Con la llegada del mes de junio, crece notablemente la expectativa en todo el país por el pago del Sueldo Anual Complementario (SAC), un ingreso sumamente esperado que sirve como un alivio clave para la planificación financiera de los hogares y el consumo interno. Este beneficio, que corresponde a la primera mitad del año, le pertenece por ley a todos los trabajadores en relación de dependencia, jubilados y pensionados.
De acuerdo con el marco legal vigente en Argentina, la fecha límite que tienen los empleadores para depositar este medio aguinaldo es el 30 de junio. De todas formas, la legislación contempla un período de gracia de hasta cuatro días hábiles posteriores, lo que traslada la fecha límite efectiva hasta los primeros días de julio. En el caso particular de los jubilados y pensionados del sistema nacional, el cobro se acreditará de forma automática junto con sus haberes mensuales habituales, siguiendo estrictamente el calendario de pagos fijado por la ANSES según la terminación del DNI. Por su parte, en el sector público y privado de distintas provincias, ya se están evaluando los cronogramas definitivos para asegurar los fondos en los tiempos previstos.
Para realizar el cálculo de forma correcta y saber cuánto se va a percibir, se debe tomar como referencia la mayor remuneración mensual devengada dentro del semestre que va de enero a junio. El cálculo matemático es directo, ya que el monto a liquidar equivale exactamente al 50% de ese mejor salario bruto, incluyendo todos los conceptos remunerativos percibidos como horas extras o comisiones. De todas maneras, los beneficiarios deben tener en cuenta que al tratarse de un concepto remunerativo, la cifra final sufrirá los descuentos habituales de aportes jubilatorios y de obra social, además del impacto del impuesto a las Ganancias en aquellos salarios que superen los mínimos establecidos por la normativa actual.







