Los papeles de los bancos argentinos lideraron las fuertes subas en Wall Street este miércoles, permitiendo que el índice S&P Merval reconquiste la barrera de los 3 millones de puntos por primera vez en semanas. Las mejoras operan en sintonía con una caída del riesgo país en la antesala de una megalicitación del Tesoro por 11 billones de pesos y tras la mejora en la calificación crediticia de YPF.
Wall Street y la Bolsa porteña se acoplan a la tendencia alcista
En una jornada donde los principales indicadores de la bolsa de Nueva York mostraron un comportamiento dispar, los activos argentinos se desmarcaron de la inercia global anotando ganancias generalizadas. El índice de referencia de la Bolsa de Comercio de Buenos Aires, el S&P Merval, registró una suba del 3,6%, posicionándose en las 3.020.000 unidades y consolidando su regreso a los 3 millones de puntos por primera vez desde el pasado 8 de abril.

En Wall Street, la corriente compradora impactó de forma directa sobre los recibos de depósito americanos (ADR) de firmas locales. El sector financiero comandó el panel de incrementos de la mano de Banco Macro, que trepó un 9,5%, seguido de cerca por el Banco Francés con un avance del 9,3% y la firma Telecom con un 7,1%.
Por su parte, el ADR de la petrolera estatal YPF anotó un alza del 2,7% para ubicarse a un paso de los 50 dólares por acción, un valor de cotización internacional que la compañía no tocaba desde el año 2011. El salto de la petrolera se concretó a pesar de una caída del 3% en el valor global del crudo —con el barril de Brent cotizando a USD 96,66 para los contratos de julio— y estuvo impulsado por la decisión de la agencia de calificaciones internacional Fitch, que elevó la nota de riesgo crediticio a largo plazo de YPF desde «CCC+» a «B-» con perspectiva estable.
Evolución del Índice de Riesgo País argentino

Descompresión de la deuda y la meta de las reservas
El clima positivo de los mercados también derramó sobre el segmento de la renta fija local. Los bonos soberanos en dólares —tanto los Bonares como los Globales— promediaron una suba del 0,3% en sus cotizaciones. En consecuencia, el índice de riesgo país que elabora la banca JP Morgan recortó diez unidades para la Argentina, estacionándose exactamente en la línea de los 500 puntos básicos.
Este reacomodamiento de los títulos públicos se produce luego de que el Banco Central de la República Argentina (BCRA) recibiera un desembolso de USD 1.000 millones en el marco del programa de facilidades extendidas vigente con el Fondo Monetario Internacional (FMI). Con este ingreso, el Ejecutivo apunta a blindar la disponibilidad de divisas necesarias para cubrir los compromisos de deuda soberana por más de USD 4.000 millones que vencen el próximo 9 de julio.
De acuerdo a estimaciones de la consultora Max Capital, las arcas públicas muestran movimientos contables de peso: al 21 de mayo, los depósitos de la administración central en la autoridad monetaria se ubicaban en USD 2.000 millones y 29,9 billones de pesos (luego de contabilizar 24,4 billones de pesos girados en concepto de utilidades del BCRA). Tras oficializarse en el Boletín Oficial la recompra de letras intransferibles al Tesoro por un monto de 18,4 billones de pesos, las tenencias líquidas en moneda local del Gobierno se reacomodarían en torno a los 11,5 billones de pesos. De forma paralela, el BCRA mantiene su racha de compras por USD 9.100 millones en lo que va del año, llevando las reservas brutas internacionales cerca de los USD 48.000 millones, su marca más alta desde 2019.
Evolución del S&P Merval en dólares («contado con liqui»)

Test clave para el Tesoro en la plaza local
En este escenario de alta liquidez y marcada reducción del riesgo país, el Ministerio de Economía se aprestaba a convalidar este miércoles su última gran licitación del mes para deuda de corto plazo en pesos. El objetivo de la Secretaría de Finanzas pasa por cubrir compromisos inmediatos y estirar los plazos de amortización por un monto global que ronda los 11 billones de pesos (unos 7.800 millones de dólares).
El menú de instrumentos financieros ofrecidos a los operadores locales se compone de:
- Una nueva Letra de Capitalización (Lecap) con vencimiento fijado en septiembre del corriente año.
- Dos bonos indexados por inflación (Boncer), bajo las denominaciones TZXM7 y TZXS7.
- Un título atado a la tasa de interés municipal (TAMAR) denominado TMG28 con vencimiento en agosto de 2028.
- Dos nuevos títulos vinculados a la evolución de la divisa estadounidense (Dollar Linked) pagaderos en julio y marzo próximos.
- Dos series de bonos en moneda dura (Bonares bajo ley local, AO27 y AO28) por un tope de valor nominal fijado en USD 200 millones y USD 150 millones respectivamente.
Desde el sector analítico, Juan Manuel Franco, economista Jefe del Grupo SBS, aportó prudencia de cara al resultado final del llamado oficial. Si bien puntualizó que la mayoría de los compromisos a vencer se encuentran en manos de carteras privadas, aclaró que las holgadas condiciones del mercado sugieren que la licitación no debería representar un obstáculo complejo para el Tesoro.
No obstante, Franco advirtió un cambio regulatorio en el diseño de los activos ofrecidos: al dejarse de lado los títulos duales (aquellos que protegían al inversor eligiendo la mayor variación entre el índice CER o el tipo de cambio TAMAR y que habían dominado las dos convocatorias anteriores), la atención de las mesas de dinero estará puesta en ver cómo se distribuyen los flujos de los fondos comunes hacia las diferentes familias de activos, qué nivel de extensión de plazos logra convalidar el Palacio de Hacienda y si el bono TMG28 a largo plazo logra traccionar suficiente interés genuino en la plaza financiera.







