Los colegios preuniversitarios dependientes de la Universidad de Buenos Aires (UBA) muestran realidades dispares tras las protestas iniciadas el pasado martes. Mientras que el Colegio Nacional de Buenos Aires (CNBA) dio por finalizada la medida de fuerza, la Escuela Superior de Comercio Carlos Pellegrini persiste con la toma, manteniendo paralizadas todas sus funciones.
Normalización en el Nacional Buenos Aires
A través de un comunicado, la dirección del CNBA anunció el restablecimiento pleno de los cronogramas académicos y administrativos. A diferencia de lo ocurrido en otras instituciones, la protesta en este establecimiento se desarrolló bajo un esquema flexible: no se interrumpió la totalidad del dictado de clases y se promovió la realización de clases abiertas en el espacio público para visibilizar la crisis presupuestaria del sector.

Conflicto cerrado y sin diálogo en el Carlos Pellegrini
La situación en el «Pelle» se tornó mucho más compleja. Las autoridades de la institución y de la UBA ofrecieron quedarse dentro del establecimiento para mantener un canal de diálogo directo, pero la propuesta fue rechazada por la representación estudiantil.
Ante esta negativa, el equipo de conducción resolvió interrumpir todas las tareas académicas, administrativas y extracurriculares por razones de seguridad, instando a los padres a retirar a los menores de edad. Asimismo, las autoridades anticiparon que se readecuará el calendario escolar para recuperar los días perdidos.
El trasfondo del conflicto: El reclamo de los estudiantes gira en torno al efectivo cumplimiento de la Ley de Financiamiento Universitario. Dicha legislación, aprobada por el Congreso en 2025, se encuentra actualmente frenada debido a litigios judiciales.








