El actual titular de la SRA oficializó su postulación para los comicios del 9 de septiembre respaldado por la corriente Presencia Federal. Su vicepresidente y rival directo lo acusa de violar el límite de mandatos fijado en 2023. Para colmo de males, la interna familiar de Pereda se coló en el debate luego de que su hija se declarara vegana y afirmara que «el futuro es sin carne».
La Sociedad Rural Argentina (SRA) ingresó formalmente en un escenario de guerra interna de cara a las elecciones del próximo 9 de septiembre. El actual presidente de la histórica entidad agropecuaria, Nicolás Pino, lanzó de manera oficial su campaña para retener la conducción. Lo hizo apalancándose en el nacimiento de la línea interna «Presencia Federal» y exhibiendo un documento de respaldo firmado por más de 800 socios pertenecientes a los 14 distritos productivos de todo el país.
El anuncio, lejos de pacificar las aguas, terminó de quebrar la relación con su actual vicepresidente, Marcos Pereda, con quien Pino arrastra un duro enfrentamiento político desde septiembre del año pasado. La contienda combina reproches de índole estatutaria, visiones opuestas sobre cómo pararse frente al gobierno de Javier Milei y un inesperado condimento familiar que salpicó la campaña en las últimas horas.
La pelea por el estatuto: ¿Tercer mandato o violación ética?
El principal frente de tormenta jurídico radica en la interpretación de la reforma estatutaria que la propia SRA aprobó en 2023 para ponerle fin a las reelecciones indefinidas. Un grupo de 78 socios alineados con Pereda envió una dura carta a los afiliados denunciando que la nueva postulación de Pino representa un «retroceso institucional y una contradicción ética». Sostienen que el mandatario está intentando acceder a un cuarto período, lo cual violaría el estricto límite de tres mandatos consecutivos fijado por la conducción.
Por el contrario, la defensa de Pino es técnica: considera que los mandatos deben comenzar a contabilizarse desde el momento en que se aprobó la modificación del estatuto y no de forma retroactiva desde que la fórmula asumió originalmente. Bajo esa lectura, al dirigente le quedaría legalmente un período más por delante para gobernar Palermo.
“Es muy sano que haya competencia electoral y que el socio pueda decidir libremente. Somos los únicos que podemos seguir siendo un puente de diálogo, con voz firme y escuchada en todos y cada uno de los espacios de decisión del país”, contragolpeó Pino.
El posicionamiento ante la Casa Rosada es otro abismo entre ambos. Mientras Pino defiende a rajatabla su perfil dialoguista y su sintonía cercana con Milei —destacando la reciente rebaja parcial de retenciones y la previsibilidad macroeconómica—, el sector de Pereda le exige a la SRA una conducción notablemente más combativa que presione por la eliminación inmediata y total de los derechos de exportación.

Propuestas de campaña y el frente judicial por Palermo
Al presentar los ejes de Presencia Federal, Pino enumeró una serie de hitos de su gestión, como el saneamiento financiero de la entidad, la remodelación de la sede histórica de la calle Florida, la implementación del voto electrónico y la obtención de la nueva sede en el Predio Ferial.
De cara al nuevo período, el oficialismo de la Rural estructuró una plataforma con objetivos concretos:
- Infraestructura y Gremialismo: Reafirmar el compromiso por la quita total de retenciones e impulsar planes públicos-privados para mejorar las rutas, caminos rurales, accesos a puertos y conectividad digital.
- Predio de Palermo: Gestionar y destrabar de forma definitiva los litigios judiciales pendientes para asegurar la titularidad y propiedad plena del emblemático espacio porteño.
- Financiamiento y Tecnología: Buscar alternativas de crédito a tasas bajas para el productor que quiere invertir y completar el proceso de digitalización total para agilizar todos los trámites internos de la SRA.
El insólito «factor vegano» que sacudió los comicios
Como si la tensión política no fuera suficiente, la interna ruralista sumó ribetes bizarros tras las declaraciones públicas de Milagros Pereda, la hija del candidato opositor. La joven se declaró abiertamente vegana y lanzó una frase que cayó como una bomba en los pasillos de Palermo: aseguró que su padre «es muy inteligente y sabe que el futuro tiene que ser sin carne».
La reacción de Marcos Pereda ante los dichos de su hija fue inmediata y obligada, buscando contener los daños en un electorado compuesto centralmente por productores ganaderos:
- Respeto familiar: “Respeto a mi hija, ella tiene derecho a decir lo que piensa. En mi caso particular, no representa en absoluto mi forma de pensar”.
- Defensa ganadera: “Siempre fui un defensor de la actividad ganadera como uno de los pilares centrales del desarrollo del país. Argentina debe conquistar nuevos mercados para vender nuestra carne en todo el mundo”.
- Queja electoral: “A los que quieren aprovechar el tema llevándolo a la campaña electoral, lo entiendo pero no lo comparto”, concluyó el vicepresidente intentando cerrar la polémica.







