Tras un año de delicada restauración artesanal y digitalización en la Biblioteca del Congreso de la Nación, regresaron a la provincia documentos clave que estaban a punto de desintegrarse. Entre ellos se encuentran la histórica revista Sarmiento y el Primer Libro Copiador.
Antes de que el material pueda siquiera rozarse, hay un meticuloso ritual que anticipa el valor de lo que se resguarda. La licenciada Eliana Castro, especialista en Biotecnología y Documentación, se coloca un guardapolvo blanco impecable, despliega una tela protectora sobre la antigua mesa de madera y recién después se ajusta unos guantes descartables. Frente a ella, una caja rígida con forma de libro —confeccionada especialmente para proteger el material— guarda una verdadera joya documental de San Juan que hoy vuelve a ver la luz.











Se trata de piezas históricas fundamentales que durante años permanecieron bajo estricto resguardo en la Casa Natal de Domingo Faustino Sarmiento, pero sin posibilidad de ser abiertas al público. Sus páginas se encontraban en un estado tan crítico de deterioro que el menor contacto corría el riesgo de verlas deshacerse entre los dedos. Hoy, tras un año de un minucioso y artesanal trabajo técnico, esos valiosos textos regresaron a su hogar totalmente recuperados.
Una alianza para salvar la memoria
Este logro patrimonial fue el resultado de un convenio de cooperación con la Biblioteca del Congreso de la Nación (BCN), cuyos laboratorios especializados se encargaron de realizar el diagnóstico, la limpieza, la restauración hoja por hoja y la posterior digitalización de las piezas.
El material recuperado consta de dos pilares de incalculable valor vinculados a la figura del prócer y a la vida institucional de la provincia:
- La histórica revista Sarmiento: una colección compuesta por 16 fascículos encuadernados de época que retratan debates, ideas y la cultura de tiempos clave.
- El Primer Libro Copiador: un documento fundamental para comprender el entramado administrativo e histórico que conectaba a la provincia y a la propia institución.
La directora del museo, Lucía González, subrayó la enorme complejidad de la tarea y destacó la urgencia de estas intervenciones en una provincia como San Juan, donde el clima seco y hostil acelera notablemente la degradación y resequedad del papel antiguo. “Preservar las colecciones y comunicarlo a la comunidad es un compromiso que solo se logra con una gestión responsable”, afirmó con emoción.
Del papel al plano digital: acceso para todos
El proyecto no solo consistió en consolidar físicamente las hojas dañadas y devolverles flexibilidad y resistencia a través de técnicas de conservación biotecnológica, sino también en garantizar su inmortalidad.
Cada una de las páginas fue digitalizada con tecnología de alta resolución. Esto permitirá un doble beneficio: los originales se conservarán protegidos en cajas especiales de polipropileno y pH neutro para evitar su degradación lumínica y ambiental, mientras que las versiones digitales quedarán a disposición de investigadores, estudiantes y el público general, quienes podrán explorar la historia local de forma remota y sin restricciones.
Durante el acto de entrega de los documentos —que contó con la participación de autoridades de la Biblioteca del Congreso y legisladores sanjuaninos— se reivindicó el rol de estos archivos como «agentes verificadores de la verdad» frente a la inmediatez de la era digital. Asimismo, se hizo hincapié en la necesidad vital de reactivar la memoria sanjuanina previa al terremoto de 1944, recuperando las raíces profundas y la riqueza fundacional de la provincia que late en estas páginas recuperadas.
A partir de los próximos días, los visitantes de la Casa Natal de Sarmiento podrán conocer los detalles de esta labor artesanal, un verdadero rescate de nuestra identidad que se guardará, a partir de ahora, como el tesoro que siempre fue.







