El Departamento de Justicia de la administración Trump presentó un memorándum ante la Cámara de Apelaciones de Nueva York. Advierte que el proceso de «discovery» solicitado por los fondos litigantes vulnera principios de cortesía internacional y reciprocidad.
En un giro significativo para la estrategia de defensa nacional, el gobierno de los Estados Unidos volvió a manifestar su respaldo a la República Argentina en el marco del litigio por la expropiación de YPF. A través de un memorándum presentado por el Departamento de Justicia ante la Cámara de Apelaciones del Segundo Circuito de Nueva York, la administración estadounidense calificó de “excesivamente intrusivas” las demandas de información (proceso conocido como discovery) que pesan sobre el Estado argentino.
La presentación, que lleva la firma de la gestión de Pam Bondi al frente de la justicia norteamericana, refuerza la moción de emergencia interpuesta por la Procuración del Tesoro de la Nación, dirigida por Sebastián Amerio. El objetivo central es suspender la exhibición de documentos y la audiencia probatoria programada para finales de abril de 2026.

El riesgo de un precedente peligroso
El argumento central de Washington no es solo una cuestión de amistad diplomática, sino de supervivencia legal recíproca. Según el documento oficial, permitir que tribunales de EE.UU. avancen de forma tan agresiva sobre las comunicaciones de altos funcionarios extranjeros y sobre la ubicación de reservas soberanas —como el oro del Banco Central— podría generar «fricciones diplomáticas significativas».
Puntos clave del conflicto
- El Discovery: Los demandantes buscan acceder a comunicaciones privadas de funcionarios argentinos y detalles sobre activos sensibles.
- Inmunidad Soberana: El gobierno de EE.UU. recordó que, bajo la Ley de Inmunidades Soberanas Extranjeras (FSIA), los bienes de estados extranjeros son, por norma general, inmunes a ejecución.
- Amenaza de Sanciones: Argentina enfrenta posibles sanciones monetarias y declaraciones de desacato si no entrega la información requerida, algo que el Departamento de Justicia de EE.UU. pide reconsiderar con «especial deferencia» a la política exterior.
El frente judicial se despeja
Esta intervención ocurre en una semana clave para las finanzas y la diplomacia argentina. Recientemente, el país logró cerrar principios de acuerdo con los fondos Attestor Master Value y Bainbridge Fund, los últimos remanentes del default de 2001.
Con el frente de los «holdouts» prácticamente saldado, la Procuración del Tesoro busca ahora «encapsular» el conflicto de YPF, concentrando todos sus recursos técnicos y el renovado apoyo político de la Casa Blanca para evitar un impacto financiero devastador en las cuentas públicas.







