A once años de la primera movilización nacional, miles de sanjuaninos coparon las calles del centro para exigir el fin de los femicidios y de la violencia de género, en una jornada atravesada por el dolor y la memoria.
Una vez más, las calles de San Juan se convirtieron en el escenario de un reclamo que sigue vigente y con la misma urgencia que el primer día. Al cumplirse once años de la histórica primera marcha de Ni Una Menos, una impresionante columna de mujeres, infancias y hombres se movilizó de manera masiva por el centro capitalino, unida bajo una consigna clara: exigir el cese inmediato de la violencia machista. En esta oportunidad, la conmoción colectiva estuvo profundamente marcada por los recientes e impactantes femicidios de Agostina Vega en Córdoba y Dulce Candia en Misiones.
La convocatoria comenzó a gestarse a las 16 horas en las inmediaciones de la avenida Libertador. Durante la previa, se organizó una merienda comunitaria que sirvió como espacio de encuentro y reflexión, mientras que en el suelo se distribuyeron de manera simbólica, formando una gran cruz, las fotografías de cada una de las víctimas de femicidio de la provincia. El clima de profunda emoción se intensificó antes de arrancar la caminata, cuando se produjo un desgarrador y respetuoso abrazo colectivo entre padres de jóvenes asesinadas y mujeres sobrevivientes de violencia de género.
«No vamos a mencionar a las hermanas que no están, pero son muchas», sentenció con firmeza Dolores Córdoba, referente local de la organización Ni Una Menos San Juan, minutos antes de que la columna iniciara su marcha hacia el este con destino final en la Plaza 25 de Mayo.
La movilización estuvo encabezada por la agrupación Familias Unidas por el Dolor del Femicidio y el colectivo Ni Una Menos.
De acuerdo con las estimaciones de la Policía de San Juan, la masiva manifestación llegó a ocupar unas cinco cuadras de extensión al arribar a la Plaza 25 de Mayo cerca de las 18 horas. En el corazón de la plaza principal, el ambiente se inundó de solemnidad cuando, a través de los megáfonos, se dio lectura formal a los nombres de las víctimas sanjuaninas, recibiendo como respuesta un unísono grito de «Presente» por parte de la multitud.
El cierre del encuentro estuvo marcado por la lectura de un documento conjunto que dejó definiciones contundentes. Entre los puntos más destacados, las organizaciones proclamaron la necesidad de «no retroceder, no ceder, no dejarse vencer» y expresaron un enérgico «rechazo a la quita de derechos conquistados tras años de lucha». Asimismo, se expuso una alarmante estadística nacional al recordar que «van más de 100 mujeres y disidencias asesinadas en lo que va del año», remarcando que detrás de las cifras hay vidas destruidas. «A 11 años del primer Ni Una Menos, seguimos afirmando que la violencia machista es la expresión concentrada de un sistema; por Agostina, por Dulce y por todas seguimos en la calle», concluyó el manifiesto que cerró otra jornada de lucha histórica en la provincia.







