Una siesta de terror se vivió en el interior del barrio Tránsito de Oro, en Chimbas, cuando una disputa entre vecinos escaló a los tiros y requirió un urgente despliegue policial. El violento episodio terminó con dos personas tras las rejas y el secuestro de armas de fuego de grueso calibre y de fabricación casera.
Todo comenzó tras reiterados y desesperados llamados al 911 que alertaron a las autoridades sobre una balacera en plena vía pública. Efectivos del Comando Radioeléctrico Norte se trasladaron de inmediato al lugar y se cruzaron de frente con los sospechosos, quienes caminaban por la zona portando las armas a la vista de todos.
Al notar la llegada de los patrulleros, los agresores intentaron huir corriendo en diferentes direcciones para refugiarse en una casa cercana. Sin embargo, el rápido cerco policial impidió la fuga y los uniformados lograron reducirlos a los pocos metros.
En el lugar del operativo, los policías secuestraron un revólver calibre 38 sin marca visible, el cual tenía tres cartuchos listos para disparar y una vaina servida, lo que confirmó que el arma había sido utilizada recientemente. Además, los oficiales incautaron una potente arma de fabricación casera, conocida popularmente como tumbera.
Los implicados en la balacera fueron identificados por la Policía como dos hombres de apellido Echegaray, de 41 y 18 años, quienes resultaron ser padre e hijo con domicilio en el mismo barrio donde ocurrió el descontrol. Ambos quedaron tras las rejas en una causa que la Justicia caratuló provisoriamente como portación ilegal de arma de fuego, abuso de armas, amenazas agravadas y lesiones.







