La Selección argentina de fútbol recuperó el primer lugar del ranking de la FIFA en la última actualización en vivo. Si bien la noticia genera orgullo, también despierta preocupación en un ambiente tan futbolero y cabulero como el nuestro, ya que desde la creación de este listado en 1993, la selección que llegó al Mundial en el puesto número uno jamás logró consagrarse campeona.
El equipo conducido por Lionel Scaloni alcanzó la punta gracias a una combinación de resultados en los últimos amistosos internacionales, impulsado por el empate entre España e Irak y la sorpresiva derrota de Francia ante Costa de Marfil. Ambos seleccionados europeos ostentaban la cima antes de estos cruces, dejando el camino libre para el regreso de la Albiceleste. Sin embargo, el liderazgo de la Scaloneta no está completamente blindado, ya que la Selección debe afrontar dos compromisos clave en los próximos días. El primero será contra Honduras este sábado 6 de junio a las 21:00, y el segundo ante Islandia el próximo martes 9 de junio a las 21:30. Dado que Francia y España también tienen partidos en agenda, el primer puesto podría sufrir modificaciones antes del pitazo inicial de la Copa del Mundo.
Para entender la magnitud de este presagio, hay que repasar la línea de tiempo histórica desde que el sistema de coeficientes debutó formalmente. En el Mundial de Estados Unidos 1994, Alemania llegó como número uno pero el campeón terminó siendo Brasil. Cuatro años más tarde, en Francia 1998, Brasil lideraba la tabla y terminó perdiendo la final contra el seleccionado local, que insólitamente había arrancado el torneo en el puesto 18°.
La racha continuó en Corea-Japón 2002, cuando Francia arribó en la cima y quedó afuera en primera ronda, dejando el título en manos de Brasil. Para Alemania 2006, Brasil era el gran candidato del ranking pero Italia dio el golpe desde el puesto 13°. En Sudáfrica 2010, otra vez Brasil comandaba el ranking pero España se quedó con el trofeo mayor. Luego, en Brasil 2014, España llegó como líder absoluto y sufrió una histórica eliminación en fase de grupos, permitiendo la consagración de Alemania.
Los antecedentes más recientes mantienen la misma tendencia. En Rusia 2018, Alemania defendía la corona desde el primer puesto y tampoco superó la primera ronda, dándole paso a Francia. Finalmente, en Catar 2022, Brasil lideraba el listado, pero la Selección argentina rompió todos los pronósticos alzando la tercera estrella desde el tercer lugar del ranking. Como dato de color de este sistema, hacia finales de 2018 se dio una de las mayores rarezas cuando la Selección de Bélgica logró treparse al primer lugar sin haber cosechado títulos oficiales.
La expectativa en el país es total. El plantel argentino, conocido por respetar a rajatabla las cábalas, ya sabe que la cima del mundo es un mimo al presente futbolístico, pero también un desafío directo a la historia de los Mundiales.







